BERLÍN, Alemania.- Un atropello múltiple durante la celebración del Día del Orgullo LGBTIQ+ en Berlín fue calificado por el gobierno alemán como “un ataque terrorista” de carácter islamista.
El incidente, que ocurrió el sábado por la noche cerca del parque Tiergarten, dejó una persona muerta y al menos 29 heridos, tres de ellos en estado crítico. Casi todos asistían a uno de los eventos LGBTIQ+ más concurridos de Europa.
El principal sospechoso murió ayer en un operativo policial en el distrito de Spandau, tras una búsqueda que se extendió por casi 24 horas. El hombre, identificado como Abdul Ballout, de 21 años, ciudadano alemán de raíces libanesas, fue localizado por unidades especiales en una zona de huertos urbanos.
Según un comunicado de la policía de Berlín, el sospechoso corrió hacia los agentes con un arma blanca, y el comando especial SEK abrió fuego. Pese a las maniobras de reanimación iniciadas de inmediato por los bomberos, falleció en el lugar.
El gobierno alemán calificó el ataque como un acto terrorista de carácter islamista. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, había señalado horas antes que todas las evidencias conducían a esa hipótesis.
Con una furgoneta
Según las autoridades, Ballout embistió con una furgoneta a la multitud cerca del parque Tiergarten, a metros de la Puerta de Brandeburgo, y luego atacó a varias personas con un machete.
De acuerdo con información de la Fiscalía General de Berlín y el Tribunal Superior de Apelación de la capital alemana, Ballout arrastraba un extenso historial judicial. En febrero de 2022, siendo menor de edad, fue condenado por una agresión a un compañero de colegio y por un episodio de extorsión con violencia cometido en 2020.
El antecedente que más preocupó a las autoridades, sin embargo, fue una condena del 12 de mayo pasado a un año y 10 meses de prisión juvenil por preparar un acto grave de violencia contra la seguridad del Estado.
La investigación judicial había establecido que Ballout intentó sumarse al Estado Islámico: en 2025 viajó al Líbano con la intención de llegar a Siria para unirse al grupo, pero fue detenido antes de continuar el trayecto y un tribunal militar libanés lo condenó a tres meses de prisión por incitación al conflicto religioso.
Tras cumplir esa pena, regresó a Alemania a fines de 2025 y fue arrestado al aterrizar en el aeropuerto de Berlín, en el marco de la causa que derivó en la sentencia de mayo.
El tribunal decidió entonces suspender la ejecución de la pena, al considerar el tiempo que ya había pasado detenido, su confesión y su supuesto distanciamiento del EI. La Fiscalía de Berlín había apelado esa decisión por considerarla insuficiente. La investigación también determinó que Ballout difundió propaganda del Estado Islámico en su cuenta de Instagram durante 2024.
Además del sospechoso, la policía detuvo como presunto cómplice a un ciudadano iraní que, según medios alemanes, viajaba en el asiento del copiloto de la furgoneta. Permanece bajo detención provisional, mientras la investigación no descarta la participación de otras personas, ya que algunas víctimas presentaban heridas de arma blanca además de las provocadas por el atropello.
El ataque interrumpió abruptamente las celebraciones del Orgullo, que reunían a cientos de miles de personas en el centro de Berlín.
El alcalde Kai Wegner lo calificó de acto brutal contra una manifestación por la tolerancia; el canciller Friedrich Merz prometió que se hará todo lo posible para esclarecer los hechos, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, remarcó que el Orgullo de Berlín simboliza valores centrales de la Unión Europea.
La comunidad LGBTIQ+ convocó una vigilia frente a la Puerta de Brandeburgo en homenaje a las víctimas. El episodio reavivó además el debate político en Alemania sobre seguridad, radicalización islamista y política migratoria: el diputado de Alternativa para Alemania (AfD) Martin Hess responsabilizó a las autoridades por lo que calificó de fracaso en materia de seguridad. El ataque fue comparado por la opinión pública con el atentado de diciembre de 2016 en un mercado navideño de Berlín, que dejó 13 muertos.










