El "viento blanco" fue implacable con un batallón de soldados chilenos

Abrupto final de la primera experiencia en la montaña. La tormenta de viento y nieve sorprendió a cinco compañías que realizaban un entrenamiento en la zona montañosa de Bío Bío. Nuevas tormentas.

EL GRAN DOLOR. Un soldado consuela a la madre de uno de los conscriptos muertos en el accidente.
EL GRAN DOLOR. Un soldado consuela a la madre de uno de los conscriptos muertos en el accidente.
20 Mayo 2005
SANTIAGO.- Efectivos del Ejército buscaban ayer intensamente a los soldados desaparecidos tras un temporal de viento y nieve que sorprendió el miércoles a cinco compañías que realizaban instrucción en la zona cordillerana de Los Barros, cerca del volcán Antuco. Al final de la tarde de ayer, un vocero militar dijo que en distintos refugios habían sido localizados 383 hombres, todos en condiciones seguras. Hasta ahora sólo se confirmó la muerte por hipotermia de 5 conscriptos, todos menores de 20 años que, como el resto de los uniformados, habían sido incorporados en abril.
El presidente Ricardo Lagos se declaró entristecido por la noticia, pero dijo que abriga esperanzas de que los militares se encuentren en buenas condiciones, a pesar de las difíciles condiciones climáticas. El ministro de Defensa, Jaime Ravinet, se desplazó a la base militar en la ciudad de Los Angeles para acompañar a los familiares de los desaparecidos y coordinar las tareas de rescate.

Los tomó por sorpresa
El hecho ocurrió en la zona montañosa de Antuco, en la región del Bío Bío, cuya capital es Concepción. Un total de 453 efectivos realizaban su primer entrenamiento en la zona andina y regresaban a un lugar donde los esperaban los vehículos que los llevarían de nuevo a su base. Las condiciones del tiempo eran favorables, hasta que de repente se presentó en la zona el llamado "viento blanco", un fenómeno inusual para esta época del año. La tormenta de nieve fue definida por el comandante del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, como un tsunami blanco, en referencia al fenómeno que se produce luego de un terremoto en el fondo del mar, que da lugar a olas gigantescas que irrumpen de repente en las costas cercanas al lugar del sismo, provocando una devastación.

El mayor peligro
Los socorristas trabajan contra reloj, ya que los 65 soldados que hasta anoche se hallaban desaparecidos afrontan riesgos mayores, entre ellos el de la hipotermia. Este cuadro afecta a las personas expuestas a temperaturas exteriores muy bajas, lo que les produce un descenso generalizado de su propia temperatura corporal a nivel central. Expertos citados por el diario chileno "El Mercurio" dijeron que los militares chilenos aprenden técnicas para disminuir la pérdida de calor, como enterrarse en la nieve o construir un iglú. También la edad juega a favor, ya que los jóvenes soldados son los más aptos para soportar el frío, debido a su mayor masa muscular y a su gran capacidad para generar calor a través de ejercicios.

Localidades aisladas
Una intensa nevada se precipitó en las últimas horas en la zona central andina y obligó al cierre de los dos pasos internacionales. Varias localidades chilenas quedaron aisladas y se suspendieron las clases de los liceos y colegios de la zona para utilizar estos recintos como albergues. Unas 7.000 personas se hallaban aisladas en Panguipulli, 800 km al sur de Santiago, debido al temporal de viento, lluvia y nieve que afecta a una amplia zona del sur chileno. Las autoridades pidieron alimentos, frazadas y carbón para mitigar las dificultades de las familias afectadas. La nieve, que cayó después de 10 años en Panguipulli, provocó el corte de todos los caminos rurales. Un nuevo frente de tormenta amenaza la zona. (Télam-DPA-Reuter)

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