“No le podemos pedir más nada”: el agradecimiento de los tucumanos a Messi tras la final

La tristeza por el 1 a 0 convivió con el orgullo. En Yerba Buena, los hinchas despidieron el Mundial con una palabra que se repitió una y otra vez: gracias.

CON LA BANDA. Octavio y sus amigos festejaron el subcampeonato argentino. / LA GACETA, ANALÍA JARAMILLO
CON LA BANDA. Octavio y sus amigos festejaron el subcampeonato argentino. / LA GACETA, ANALÍA JARAMILLO
Por Victoria Reinoso 19 Julio 2026

Resumen para apurados

  • Hinchas en Yerba Buena, Tucumán, se reunieron tras la caída de Argentina ante España en la final del Mundial para expresar su agradecimiento y orgullo a Lionel Messi y el equipo.
  • Pese a perder la final 1-0 contra España, los seguidores locales transformaron la tristeza en un festejo con banderas y cantos, recordando el título mundial previo obtenido.
  • Este respaldo consolida el legado de Lionel Messi en el país y muestra una madurez de la afición, que prioriza el reconocimiento histórico por encima del resultado adverso.
Resumen generado con IA

En el mástil de Yerba Buena los bombos siguieron sonando mucho después del pitazo final. Las bengalas volvieron a teñir de celeste el cielo y los abrazos aparecieron entre grupos de amigos y familias que decidieron cerrar el Mundial juntos. Argentina acababa de perder 1 a 0 frente a España en la final, pero el clima no fue de reproches. La palabra que más se escuchó fue otra: gracias.

Entre los grupos que seguían cantando estaban Federico Pacará y Francisco Lobo. Todavía sostenían una bengala cuando les preguntaron qué les dejaba este Mundial y qué le dirían a Lionel Messi. "Agradecimiento total. No se puede esperar más nada. Es el número uno. El mejor de la historia", respondió Federico, sin dudar.

EN GRUPO. Federico Pacara y Francisco Lobo eligieron despedir a Messi con un agradecimiento. EN GRUPO. Federico Pacara y Francisco Lobo eligieron despedir a Messi con un agradecimiento.

Francisco completó la idea: "No creo que volvamos a ver a alguien así. Messi es imposible. Nos dio la alegría más grande de nuestra vida, que fue salir campeones del mundo. No le podemos pedir más nada. Hoy duele muchísimo, pero somos unos privilegiados por haberlo visto jugar".

La derrota estaba presente, claro. "Duele un montón", dijeron casi al mismo tiempo, antes de volver con el resto del grupo.

Un peluche con la 10

A pocos metros estaba Estefanía Jure, acompañada por su hijo Valentín Valverde, de 12 años. El chico sostenía entre los brazos un pequeño oso de peluche con la camiseta de Messi, el favorito de su hermana menor.

"Han dado todo. Mirá hasta dónde llegaron. A una final del mundo no llega cualquiera", resumió Estefanía.

EL ÚLTIMO FESTEJO. Los bombos marcaron el ritmo de una despedida con aplausos, banderas y canciones en el mástil de Yerba Buena. EL ÚLTIMO FESTEJO. Los bombos marcaron el ritmo de una despedida con aplausos, banderas y canciones en el mástil de Yerba Buena.

Cuando le preguntaron si creía que ese había sido el último Mundial de Messi, negó con la cabeza. "No creo que sea el último. Ojalá tenga uno más".

Valentín, en cambio, imaginó otro final para la historia. "Ya cumplió su promesa con Argentina. Ahora que disfrute. Y muchas gracias por todo lo que vivimos".

El sentimiento se repetía entre los hinchas. Carlos Toledo también evitó cualquier reproche. "No hay nada para reclamarles. Hicieron todo lo posible. Solo queda agradecerles todas las alegrías que nos dieron".

ALENTANDO. Carlos Toledo eligió el reconocimiento por encima del resultado y acompañó los festejos con un mensaje de agradecimiento para la Selección. ALENTANDO. Carlos Toledo eligió el reconocimiento por encima del resultado y acompañó los festejos con un mensaje de agradecimiento para la Selección.

Su sobrina, Zaira Guaraz, de 18 años, encontró una forma sencilla de resumir lo que sentía. "Estoy muy orgullosa. Después de haberle ganado a Inglaterra, ya no podemos pedir más".

Mientras la música seguía sonando alrededor del mástil, quedó una imagen que pocos imaginaban antes de la final. La derrota dolía, pero el orgullo pesaba más. En Yerba Buena, el Mundial terminó con un aplauso para una Selección que volvió a llevar a Argentina hasta una final del mundo y con un mensaje que se repitió durante toda la noche: "No le podemos pedir más nada".

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