Cómo Argentina evitó que Lionel Messi jugara para España

Una cinta casera permitió descubrir al juvenil que ya deslumbraba en las inferiores de Barcelona.

SUEÑOS. Lionel Messi hace jueguitos con la pelota con la camiseta de Barcelona, cuando de adolescente brillaba en las juveniles del club se ilusionaba con convertirse en jugador profesional.
SUEÑOS. Lionel Messi hace jueguitos con la pelota con la camiseta de Barcelona, cuando de adolescente brillaba en las juveniles del club se ilusionaba con convertirse en jugador profesional.
Hace 3 Hs

Resumen para apurados

  • En 2004, la AFA evitó en Argentina que Lionel Messi jugara para España al convocarlo a la Sub-20, tras descubrir su talento en Barcelona mediante un video de VHS.
  • El entorno de Messi envió un VHS a Claudio Vivas (ayudante de Bielsa). Al ver su velocidad, la AFA rastreó a la familia y armó un amistoso Sub-20 en 2004 para asegurar su debut.
  • Esta maniobra histórica cobra relevancia ante la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, donde Messi enfrentará al país que lo formó y que intentó reclutarlo de joven.
Resumen generado con IA

Antes de convertirse en el máximo símbolo de la selección argentina, Lionel Messi estuvo cerca de vestir la camiseta de España. La historia ocurrió cuando todavía era un adolescente que comenzaba a deslumbrar en las categorías inferiores de Barcelona y su nombre prácticamente no aparecía en el radar del fútbol argentino.

Más de dos décadas después, aquella disputa silenciosa vuelve a cobrar protagonismo. Argentina y España se enfrentarán en la final del Mundial 2026 y Messi tendrá enfrente al seleccionado que intentó incorporarlo cuando apenas comenzaba a mostrar un talento que terminaría modificando la historia del fútbol.

Todo había comenzado en diciembre de 2000. Con 13 años, Messi dejó Rosario y viajó junto a su familia hacia Cataluña. Barcelona decidió apostar por él, afrontar el tratamiento hormonal que necesitaba y sumarlo a La Masía. El acuerdo inicial quedó inmortalizado en una servilleta, sobre la que se estableció el compromiso para avanzar con su contratación.

El rosarino no tardó en destacarse. Su capacidad para controlar la pelota, cambiar de dirección y superar rivales a gran velocidad llamó inmediatamente la atención dentro del club.

Sin embargo, mientras su nombre crecía en Barcelona, en Argentina prácticamente no existían registros de sus actuaciones. En una época sin redes sociales, plataformas de videos ni sistemas de seguimiento tan desarrollados como los actuales, el talento de Messi permanecía lejos de la mirada de los seleccionadores juveniles argentinos.

Esa situación fue aprovechada por España. Alex García, uno de los entrenadores que tuvo Messi en Barcelona, se comunicó con Ginés Meléndez, responsable de las selecciones juveniles españolas, para advertirle sobre la presencia de aquel futbolista nacido en Rosario. Como llevaba varios años viviendo en el país y podía acceder a la ciudadanía española, existía la posibilidad concreta de que representara a “La Roja”.

La Federación Española comenzó entonces a realizar movimientos para convencerlo. Incluso algunos de sus compañeros en Barcelona intentaron persuadirlo para que aceptara la propuesta. Messi, sin embargo, tenía una preferencia clara: quería jugar para Argentina. El problema era que desde la AFA todavía no lo habían convocado.

La reacción argentina comenzó gracias a una cinta de VHS. Jorge Messi, padre del futbolista, le pidió al representante Horacio Gaggioli que reuniera imágenes con las mejores jugadas de su hijo. El objetivo era conseguir que alguien de la Selección pudiera observarlo.

La oportunidad apareció cuando el plantel argentino se alojó en un hotel de Barcelona. Gaggioli acercó el material y el video llegó hasta Claudio Vivas, integrante del cuerpo técnico de Marcelo Bielsa. Al observar las imágenes, el entrenador quedó sorprendido por la velocidad con la que aquel adolescente se desplazaba con la pelota.

Según la anécdota, Bielsa creyó inicialmente que la grabación estaba acelerada y pidió que la reprodujeran a velocidad normal. La respuesta de Vivas fue contundente: “Marcelo, esa es la velocidad normal”.

A partir de allí, Argentina comenzó a moverse. Omar Souto, dirigente encargado de las selecciones nacionales, recibió la tarea de localizar a la familia y habría buscado el número de Jorge Messi en una guía telefónica de Rosario. La intención era evitar que España avanzara y lograr que el juvenil comenzara su recorrido con la camiseta albiceleste.

En junio de 2004, Messi disputó un amistoso con la Selección argentina Sub-20 frente a Paraguay, organizado especialmente para que tuviera su primera experiencia con el país. Un año después integró el equipo que conquistó el Mundial Juvenil de Países Bajos, torneo en el que fue la gran figura, goleador y elegido mejor jugador.

Su estreno con la selección mayor llegó el 17 de agosto de 2005, durante un amistoso contra Hungría. José Pekerman lo mandó a la cancha en el segundo tiempo, pero el debut duró menos de un minuto: Messi reaccionó ante un agarrón de Vilmos Vanczák y el árbitro Markus Merk lo expulsó por un manotazo.

Aquel comienzo accidentado no anticipó lo que vendría. Messi jugó su primer Mundial en Alemania 2006 y, con el paso de los años, se convirtió en el futbolista más importante de la historia de la Selección. Después de varias frustraciones, encabezó las conquistas de la Copa América 2021, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022.

Ahora, el destino vuelve a colocarlo frente a España. El país que lo recibió cuando era un niño, financió su tratamiento y lo formó como futbolista será el último obstáculo de Argentina en su intento por defender el título mundial.

La final del Mundial 2026 tendrá, por eso, una historia que comenzó mucho antes del partido. Antes de los títulos, los récords y las vueltas olímpicas, España quiso convencer a Messi y Argentina debió reaccionar a través de una cinta de VHS. Una maniobra que, con el paso del tiempo, terminó cambiando para siempre el rumbo de ambas selecciones.

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