El clásico de clásicos en el papel: así reflejó LA GACETA las grandes batallas mundialistas ante Inglaterra

Un viaje nostálgico por las páginas de nuestro diario para revivir cómo sintió la provincia las alegrías más grandes y las frustraciones más profundas. El dolor de 1966, la locura en el 86, la agonía de los penales del 98 y el amargo desayuno de 2002.

EXPLOSIÓN. Tras los penales del 1998, los tucumanos llenaron la plaza Independencia y algunos aprovecharon para cumplir promesas.
EXPLOSIÓN. Tras los penales del 1998, los tucumanos llenaron la plaza Independencia y algunos aprovecharon para cumplir promesas. ARCHIVO.
Por Gonzalo Vera Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • El diario LA GACETA de Tucumán repasó el histórico impacto social y emocional que tuvieron los partidos mundialistas entre Argentina e Inglaterra en la provincia entre 1966 y 2002.
  • A través de portadas históricas, se recuerdan hitos como la polémica expulsión de Rattín en 1966, la genialidad de Maradona en 1986, los penales de 1998 y la derrota de 2002.
  • Este repaso demuestra la profunda mística del clásico y cómo el fútbol paraliza y moviliza socialmente a la provincia de Tucumán de cara a futuros cruces internacionales.
Resumen generado con IA

Pocas rivalidades en el fútbol mundial combinan tanta tensión, historia y mística como la de Argentina e Inglaterra. Para los tucumanos, cada cruce mundialista no fue un partido más: se vivió con el corazón en la mano, suspendiendo las actividades normales y, cuando se ganó, copando la plaza Independencia. A través de las páginas históricas de LA GACETA, reconstruimos cómo se sintieron la angustia de las victorias y el amargo sabor de las derrotas de este clásico de clásicos.

Nace la rivalidad

El encono futbolístico nació en el Mundial de Inglaterra 1966. La portada del domingo 24 de julio de aquel año ilustraba el desenlace de los cuartos de final con un contundente titular: “Inglaterra Abatió y Eliminó a Argentina“. Con una radiofoto que mostraba el gol del triunfo inglés ejecutado por Geoffrey Hurst, la crónica detallaba una eliminación injusta marcada por el “juego brusco“ y un arbitraje polémico. 

EL COMIENZO. La tapa de LA GACETA del 24 de julio de 1966: la polémica expulsión de Antonio Rattín en Wembley. EL COMIENZO. La tapa de LA GACETA del 24 de julio de 1966: la polémica expulsión de Antonio Rattín en Wembley. Archivo

La imagen del capitán Antonio Rattin por protestar ante el árbitro ocupó el lugar superior de la primera plana, quedando grabada en la memoria de todos.

La revancha perfecta

20 años después de Wembley, y con las secuelas de la Guerra de Malvinas a flor de piel, la tarde del 22 de junio de 1986 se convirtió en leyenda. Al día siguiente, la tapa del lunes 23 de junio siguió el formal estilo de la época: “2 a 1 La Selección alegró a todo el país“. La radiofoto central inmortalizó a Diego Armando Maradona, “el genio futbolístico”, eludiendo la marca de Steve Hodge camino a la gloria.

EL 10. Lunes 23 de junio de 1986: la histórica portada que consagró el partido perfecto de Diego Maradona ante los ingleses. EL 10. Lunes 23 de junio de 1986: la histórica portada que consagró el partido perfecto de Diego Maradona ante los ingleses. Archivo

En las calles de San Miguel de Tucumán se desató una verdadera locura. La foto titulada “Festejos en Tucumán” muestra a miles de hinchas copando la Plaza Independencia y amontonándose frente a la Casa de Gobierno. 

EN TODAS LAS ÉPOCAS. La plaza Independencia lució repleta tras los goles de Maradona. EN TODAS LAS ÉPOCAS. La plaza Independencia lució repleta tras los goles de Maradona. Archivo.

No importó el frío; la algarabía popular se adueñó de la ciudad. En las páginas interiores, las declaraciones: Carlos Bilardo sentenciaba que “Diego es el mejor del mundo“, y Maradona apelaba a su típica picardía declarando con humor: “¿El segundo gol? La única maravilla es Raquel Welch“.

La agonía de los penales

El Mundial de Francia 1998 nos regaló uno de los cruces de octavos de final más dramáticos que se recuerden. El miércoles 1 de julio, LA GACETA reflejó la inolvidable tanda de penales en su portada bajo el título “Un triunfo para la historia“. La imponente foto mostraba el conmovedor festejo de Carlos Roa abrazado por Nelson Vivas, Sergio Berti y Hernán Crespo tras los dos remates atajados por “Lechuga”.

INOLVIDABLE. El festejo de Roa, Vivas, Berti y Crespo tras el milagro en los penales en 1998. INOLVIDABLE. El festejo de Roa, Vivas, Berti y Crespo tras el milagro en los penales en 1998. Archivo

Tucumán pasó directamente de la agonía al éxtasis. La página interior titulada “¡Qué sufrimiento!” retrató la plaza Independencia iluminada, colmada de fanáticos agitando banderas y cantando. Hubo quienes cumplieron promesas insólitas, como cuatro jóvenes que recorrieron las calles gateando.

Esa tarde la sociedad tucumana paralizó sus actividades por completo durante casi tres horas. Fue tan extrema la reducción en el movimiento que la crónica social del diario acuñó una frase genial: “Una epidemia de buena salud“.

El doctor Roque Usandivaras, jefe de guardia del Hospital de Niños, relataba asombrado que la sala de urgencias había estado vacía durante todo el duelo y que solo habían atendido una mordedura de perro y un par de diarreas.

Un desayuno amargo

El último gran capítulo mundialista de esta saga ocurrió en Corea-Japón 2002, con un debut matutino que paralizó la provincia. LA GACETA del viernes 7 de junio anunciaba que Tucumán no tendría clases ni actividad administrativa oficial para que todos pudieran ver el partido a las 8.30 de la mañana. Sin embargo, el desenlace fue frustrante.

DOLOR. El lamento de Cavallero tras el penal de David Beckham en Japón. DOLOR. El lamento de Cavallero tras el penal de David Beckham en Japón. Archivo

La primera página de la sección Deportes del sábado 8 de junio lo resumió con dolor: “Una espina clavada en el corazón“. La foto principal mostraba el preciso instante en que David Beckham convertía de penal, vulnerando a Pablo Cavallero para decretar el 1-0 definitivo.

La tapa de aquella edición -con un valor de $1,20- intentaba pasar el mal trago y recurrir al optimismo: “La Selección decepcionó, pero si derrota a Suecia se clasificará“. Ese amargo desayuno futbolístico se parecía fuertemente a la durísima realidad que se vivía en la Argentina de 2002, reflejada en la misma portada: un ajuste fiscal para cumplir con el FMI y el asombroso dato de que “la lenteja aumentó un 700% en cinco meses”.

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