De Albrecht a Palacios: los 14 tucumanos que enfrentaron en mundiales a Inglaterra
A horas de la semifinal que paraliza al país, repasamos a los atletas tucumanos que jugaron contra los ingleses en mundiales de fútbol, rugby y hockey. La diferencia de opinión entre Pumas sobre una pregunta central: ¿es un partido más o hay algo distinto?
Resumen para apurados
- Ante la semifinal del Mundial 2026, se repasa el historial de 14 deportistas tucumanos que enfrentaron a Inglaterra en copas del mundo por la histórica rivalidad deportiva.
- Desde el pionero Rafael Albrecht en 1966 hasta Exequiel Palacios hoy, atletas de rugby, fútbol y hockey vivieron este clásico con posturas diversas sobre su carga emocional.
- El duelo del Mundial 2026 consolida esta histórica rivalidad y posiciona a Exequiel Palacios como el heredero de un legado que une el deporte tucumano con la pasión nacional.
La semifinal del Mundial 2026 tiene al país en un estado de vigilia. La rivalidad deportiva entre Argentina e Inglaterra, la más pasional y simbólica de nuestra cultura popular, es un enfrentamiento que se alimenta de mitos y heridas históricas. Y como no podía ser de otra manera, Tucumán formó parte importante de esos cruces.
El gran pionero para nuestra provincia fue Rafael Albrecht. El legendario defensor central surgido de Atlético Tucumán y consagrado en San Lorenzo vivió desde el banco de suplentes el duelo de Chile 1962 y, cuatro años más tarde, fue titular en Wembley, aquella tarde de la célebre expulsión de Antonio Rattín.
Esta tarde, el mediocampista nacido en Famaillá Exequiel Palacios será el segundo futbolista tucumano en estar presente en este clásico a nivel mayor en una Copa del Mundo. Sin embargo, entre aquella epopeya de Albrecht en la década del 60 y el desafío que le espera a Palacios, existió una enorme legión de deportistas locales que, en diferentes disciplinas, modalidades y categorías, se calzaron la celeste y blanca para medirse cara a cara contra los británicos.
¿Solo un partido más?
La gran mayoría de estos duelos se dieron en el planeta de la ovalada, donde Los Pumas y los creadores del juego registran múltiples batallas mundialistas. El punto de partida de la presencia tucumana en la máxima cita del rugby fue en Sudáfrica 1995. Allí, la provincia plantó bandera con Martín Terán y José “Cheto” Santamarina en cancha, sumando además el apoyo desde el banco de relevos de Ricardo Le Fort.
Al recordar aquel encuentro, Terán prefiere despojar el juego de cualquier tinte político. “En realidad, a mí no me importaba mucho contra quién jugaba, me importaba ganar. Quería ganar todo lo que jugaba, no me importaba el rival”, confiesa el histórico wing de Tucumán Rugby. Si bien admite que estos cruces con “La Rosa” suelen revestir “una carga emocional un poco más alta”, traza una línea divisoria muy clara con el fútbol. “Yo creo que en el fútbol hay más rivalidad que en el rugby en ese sentido. El fútbol es una pasión nacional y toda la Argentina le quiere ganar. El rugby es un deporte más chico, es otro tipo de rivalidad”, reflexiona.
Coincide con Santamarina, quien asegura que jamás sintió una vibra diferente al medirse con los británicos respecto a otras potencias de la talla de Francia, Sudáfrica o los All Blacks. El ex tercera línea destaca el respeto por el rival y pide separar lo que viene de las tribunas de la realidad del profesionalismo actual. “Siempre es especial jugar contra Inglaterra, pero porque son los creadores y los grandes difusores de ambos deportes, no más que eso. Entiendo el folklore que le gusta a la gente, pero adhiero a las palabras de Lionel Scaloni y espero que no haya confusiones. Hoy Lionel Messi y David Beckham son socios, así que me parece que hay que estar tranquilos”, argumenta.
Sin embargo, los conceptos de los pumas del 95 chocan de frente con la experiencia de la generación siguiente. En Nueva Zelanda 2011, el encargado de poner el pecho fue Julio Farías Cabello. Para el “Flaco”, el cruce contra los ingleses estuvo muy lejos de ser uno más.
“Enfrentar a Inglaterra en un Mundial para mí, personalmente, tiene un sabor distinto, hay como una rivalidad diferente. Creo que es muy difícil dejar la historia de los países de lado, todo se mezcla un poco. Hay una pica diferente que con el resto de los países por nuestra historia. La cultura es muy difícil de esquivar, así que en cualquier deporte hay otro condimento cuando te tenés que enfrentar a los ingleses”, sentencia Farías.
Rugby, fútbol y hockey
La estirpe de Los Pumas tucumanos contra “La Rosa” sumó nuevos nombres con el correr de las décadas. En el Mundial de Japón 2019, Matías Orlando estuvo entre los 15 que enfrentaron a los ingleses, mientras que en Francia 2023 se multiplicó el protagonismo con Thomas Gallo, Mateo Carreras y Nicolás Sánchez. Incluso bajo el formato de juego reducido, la provincia dejó su marca en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 de la mano de Javier Rojas, quien enfrentó en los cuartos de final al combinado de Gran Bretaña, que estaba integrado por ocho ingleses junto a dos galeses y dos escoceses.
Fuera de las fronteras de la ovalada, la provincia también aportó embajadores.
En el fútbol, la categoría Sub-20 tuvo sus propios clásicos. En el Mundial de Colombia 2011, el talentoso Roberto “Tucu” Pereyra manejó los hilos del mediocampo en un trabado empate sin goles. Seis años después, en el Mundial de Corea del Sur 2017, el propio Exequiel Palacios fue de la partida en una dura derrota por 3-0, una experiencia juvenil que ahora podría tener su ansiada revancha en la elite.
En la rama femenina, la arquera Solana Pereyra formó parte del plantel en el Mundial de Francia 2019. Aunque le tocó apoyar como suplente, vivió desde adentro la enorme expectativa en la derrota por la mínima ante unas inglesas que eran potencia. El único triunfo mundialista con tucumanos en cancha se dio con la volante de Las Leonas, Victoria Sauze, que fue titular en el 1-0 ante las británicas en el Mundial de España y Países Bajos de 2022.
Son 14 los tucumanos que, a lo largo de múltiples épocas y en diferentes disciplinas compartieron un mismo hilo conductor. Para algunos, salir a la cancha significó la oportunidad de saldar una vieja deuda cultural y obtener un plus de motivación; para otros, la fría misión profesional de superar al rival de turno. Lo cierto es que esta tarde, con Palacios como representante, Tucumán entero volverá a vivir en primera persona un nuevo capítulo del gran clásico.







