Es muy probable que estés entrenando un modelo de inteligencia artificial sin saberlo

Las plataformas ahora impulsan modelos de generación de imágenes a partir de información personal. ¿Cómo hay que hacer para proteger tus datos?

Es muy probable que estés entrenando un modelo de inteligencia artificial sin saberlo
Pablo Hamada
Por Pablo Hamada 13 Julio 2026

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“Cuando no pagás por el producto, vos sos el producto”. Esta frase se hizo famosa hace varios años cuando los buscadores y las redes sociales cambiaron la forma de hacer negocios en la web. De pronto, el acceso a contenido y servicios se hizo gratuito y como forma de pago, le entregábamos a las plataformas nuestros datos de consumo, intereses, perfiles personales y hasta intimidades. Los algoritmos recibían toda nuestra información y se hacían más inteligentes para personalizar sus resultados y mantenernos enganchados todo el tiempo.

El modelo podía ser polémico, pero hasta aquí ninguna plataforma entregaría un dato personal a un tercero. Las reglas de privacidad establecían que los datos permanecían del lado de las plataformas pero nunca se mostrarían, al menos en condiciones legales, a un usuario o a una empresa. Sin embargo, algo está cambiando.

En los últimos días, empresas como Meta y Google anunciaron cambios en sus políticas de privacidad que, impulsadas por sus avances en inteligencia artificial, comenzarán a utilizar nuestros datos personales para entrenar y mejorar sus modelos. En el caso de Google, una actualización ahora le permite a la compañía almacenar el material multimedia que los usuarios suben a sus servicios, tales como imágenes, archivos y grabaciones de audio y video, para mejorar y entrenar su IA. Este cambio, alertado en estos días por varios medios especializados, se aplica a su motor de búsqueda y se extiende a otros servicios como Maps, Translate, Lens y las búsquedas por voz mediante Search Live.

Según detalló Techcrunch, este cambio se produjo mediante una reciente actualización de la configuración de privacidad de los servicios de búsqueda de Google, anunciada en junio a través de un correo electrónico a los clientes. Con esta modificación, la compañía incorporó a los usuarios a este entrenamiento ampliado de IA y esta posibilidad, sin dudas, representa un cambio en la manera en la que las empresas entrenarán a sus modelos. En un principio lo hicieron mediante la extracción de información pública que estaba disponible en la web, datos que ahora parecen haberse agotado y por eso el foco ahora está en los usuarios y los datos que comparten en la plataforma.

Otra empresa que hizo una jugada similar la semana pasada fue Meta, la compañía que desarrolla Facebook, Instagram y WhatsApp, entre otras. En otro intento por no quedar rezagada en la carrera por la IA, la compañía de Mark Zuckerberg presentó un nuevo generador de imágenes llamado Muse Image, el cual se puede utilizar a través de su aplicación de chatbot, Meta AI.

Esta nueva herramienta le permitía a cualquier usuario etiquetar una cuenta pública de Instagram para que la IA genere nuevas imágenes usando como referencia visual parte o la totalidad de las fotos publicadas por esa cuenta, siempre que perteneciera a una persona adulta. A diferencia de lo que ocurre con Google, en este caso no se trataba de entrenar el modelo en segundo plano, sino de un uso generativo directo y en tiempo real, es decir, cualquiera podía pedirle a la IA que cree una imagen nueva a partir de tus fotos públicas.

Las críticas aparecieron de inmediato con esta nueva herramienta de Meta. La generación de imágenes se podría realizar con rostros de personas reales, públicas, que compartieron ese contenido sin dar un consentimiento explícito para que otros lo reutilizaran de esta manera. Además, esta función fue activada de manera automática, sin notificar a los perfiles públicos, y quedó habilitada por defecto en las cuentas, a menos que esos usuarios ingresen a la configuración y la desactiven.

La lluvia de críticas hizo que Meta retirara esta función de Instagram en pocos días. Los cuestionamientos llegaron no solamente por la preocupación por la privacidad sino también por los derechos de autor del material de las cuentas públicas. Agencias de Hollywood como Creative Artists Agency, junto con el sindicato de actores SAG-AFTRA, denunciaron que la compañía no respetó el derecho de los artistas a decidir sobre el uso de su imagen. Como consecuencia, Meta reconoció públicamente que la iniciativa “no dio en el blanco” y la eliminó de Instagram, aunque Muse Image sigue disponible en WhatsApp y en la app Meta AI.

Para proteger tus datos privados en Google, tenés que dirigirte a las páginas de Historial de Servicios de Búsqueda y Personalización de Servicios de Búsqueda. Allí, tenés que desmarcar la casilla "Guardar medios" (Save Media) y, si lo deseas, configurar la eliminación automática de tus datos guardados cada 3, 18 o 36 meses. Para evitar que Meta utilice tus imágenes de Instagram, la medida más sencilla es configurar tu cuenta como privada, ya que tanto las cuentas privadas como las de menores de 18 años están excluidas automáticamente de esta herramienta. Si querés mantener tu cuenta pública, tenés que ir a la configuración de Instagram, buscar la pestaña “Compartir y reutilizar” y desactivar la opción que dice “Permitir que las personas reutilicen tu contenido en Instagram y con funciones de IA”.

Parece que en estos tiempos el patrón se repite. La función llega activada, la explicación aparece en la letra chica y la carga de desactivarla recae en el usuario. Mientras estas empresas compiten por conseguir más datos "reales" para sus modelos, la mejor defensa sigue siendo la más simple y a veces la menos practicada. Hay que revisar la configuración de privacidad con la misma frecuencia con la que se actualizan las aplicaciones. Dedicarle cinco minutos hoy puede ser la diferencia entre decidir qué compartís y descubrir, tarde, que ya lo hiciste.



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