La rotación: una estrategia agrícola clave
El productor conoce las ventajas del sistema de rotación de cultivos. No solo en lo económico -con la diversificación de riesgos y el “subibaja” de los precios-; también con los aportes al suelo. Por eso está apostando otra vez por el maíz. Sabe, además, que la rotación debe ir acompañada por otras estrategias. Y aunque resta mucho para la próxima gruesa, nunca está de más difundir estos beneficios.
La jornada de soja que se realizaron el miércoles investigadores y técnicos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) se lleva a cabo desde hace ya 29 años. Su objetivo es dar a conocer lo analizado sobre la soja durante la campaña, y muestra la importancia de esta producción para la región. De allí que muchos productores y técnicos participen en las diferentes disertaciones, en pos de tratar de hallar soluciones a las diferentes problemáticas que presenta la producción de soja y de otros granos en la región.
Actualmente la producción de granos en el NOA está dedicada a los cultivos invernales, que están en etapa de crecimiento y, en algunos casos - en maíz-, en labores de trilla. Esto demuestra, una vez más, que los trabajos en el campo nunca se detienen, sin que importe la época del año. Ni hablar de las actividades agroindustriales, como la azucarera y la citrícola, que se encuentran a full.
Se sabe que durante este año agrícola, las lluvias resultaron superiores a los ciclos anteriores. Esto trajo algunos inconvenientes, como la tardanza en la cosecha de la soja y, por ende, la demora en la siembra de trigo -en especial- y de garbanzo. A lo que se suma que los suelos de una importante superficie cañera no están en condiciones de recibir las máquinas integrales para que saquen la materia prima para los ingenios azucareros.
Pero el productor sigue trabajando, y piensa cómo debe afrontar las diferentes problemáticas en su sistema productivo. Y debe seguir mirando el futuro para decidir qué producir y cómo hacerlo de la mejor manera posible.
Todos los productores conocen lo sucedido en la campaña gruesa 2023/24, cuando la chicharrita del maíz golpeó al sector de diversas maneras. Sobre todo, a los de nuestra región NOA; y principalmente, la zona tripartita que comparten Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero, donde afectó de manera muy fuerte los lotes de maíz.
Pese a esto el productor siguió sembrando maíz debido a que conoce la importancia de este cultivo en el sistema productivo del NOA. Y los resultados que se vienen dando en la actual campaña resultan más o menos satisfactorios, con algunos problemas de daños en los lotes de maíz tardío.
Este tipo de taller que realiza la Eeaoc permite al productor conocer qué pasó con los cultivos de soja y cuáles son las herramientas para llevar adelante este cultivo oleaginoso, entre las que se destaca la rotación de cultivos con gramíneas.
Saben que esta estrategia presenta múltiples ventajas, ya que el sólo hecho de incorporar otros cultivos permite al productor diversificar riesgos productivos y económicos, debido a que las condiciones ambientales pueden tener diferentes impactos en los distintos cultivos de la rotación. De igual modo, los precios de los productos pueden variar; y con la rotación se logra disminuir el riesgo medio de la actividad; máxime si ello se combina con estrategias de coberturas de precio y climáticas.
Los beneficios agronómicos en general son más importantes aun, debido a las mejoras en la fertilidad física y química de los suelos; provisión de una adecuada cobertura de rastrojos, y disminución de plagas, de enfermedades y de malezas, entre otros.
Saben que los distintos sistemas radiculares de los cultivos que se hacen con la rotación exploran diferentes estratos del perfil, lo que permite una colonización del suelo con raíces de diferente arquitectura.
La rotación hace que en los primeros centímetros del suelo aumente la actividad y la diversidad biológica responsable, lo que ayuda a la mineralización, a la formación y al reciclado de la materia orgánica, y a la disponibilidad de nutrientes.
La cantidad y la calidad de rastrojo que incorpora al suelo es primordial, ya que permite que sea un sustrato del que se nutren los microorganismos, lo que equilibra sus poblaciones -como ocurre en ambientes naturales- y ejerce un efecto inhibitorio sobre patógenos, plagas y malezas, que tiene que ver con la interrupción de los ciclos de vida de estos problemas. No solo se debe rotar el cultivo en sí; también es necesario complementar con la mezcla de principios activos de diferente mecanismo de acción -en herbicidas y en insecticidas-, generando también una rotación en el uso de agroquímicos, vital para evitar la tolerancia o la resistencia de las plagas y enfermedades.
Hoy los productores tucumanos y del NOA saben de las virtudes que tiene rotar cultivos de manera correcta y apoyada con prácticas agrícolas adecuadas. Hacerlo permite una mayor estabilidad de producción, un aumento de la capacidad productiva del suelo y el consecuente aumento de la rentabilidad en el sistema agrícola como un todo.
Sabemos que falta mucho para la próxima siembra gruesa. Pero no debemos olvidarnos de seguir dando a conocer las ventajas de la rotación de cultivos, para generar más conciencia sobre los grandes beneficios que aporta al sistema productivo de nuestra región.
El sector productor de granos debe mantener un nivel de rotación de cultivos que permita mantener los beneficios que genera en la sustentabilidad de un sistema productivo como el del NOA.
En la próxima campaña seguramente tendrán en cuenta esta herramienta indispensable para una producción sostenible de granos para nuestra región.







