Qué calefacción eléctrica conviene comprar: los equipos que menos electricidad consumen, según un estudio

Los artefactos del mercado varían drásticamente en su eficiencia energética. Según una investigación de la Unsam.

Qué calefacción eléctrica conviene comprar: los equipos que menos electricidad consumen, según un estudio
Calefacción en días de frio
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Un estudio de la UNSAM en el AMBA determinó que los aires acondicionados Inverter son la calefacción eléctrica más eficiente, reduciendo el consumo hasta un 77% frente a estufas.
  • Mientras las estufas generan calor por resistencia y gastan más, los aires usan bomba de calor. El ahorro en consumo compensa el mayor costo inicial de compra del equipo.
  • La adopción de tecnología Inverter generará un gran ahorro económico para los usuarios a largo plazo y contribuirá a un uso más sustentable de la red eléctrica nacional.
Resumen generado con IA

El mercado ofrece una enorme variedad de equipos de calefacción eléctricos, como caloventores, radiadores, estufas halógenas y aires acondicionados, cada uno con distintas formas y funciones. Estos aparatos presentan grandes diferencias en cuanto a su eficiencia y efectividad para aclimatar el hogar, lo que repercute directamente en el consumo eléctrico mensual. Frente a esta diversidad de opciones, una investigación detalló cuál de todos estos dispositivos resulta el más conveniente para el bolsillo y el confort de los usuarios.

El impacto económico en la factura de la luz fluctúa de forma notable durante los meses invernales según el sistema elegido para combatir el frío. Aunque una gran cantidad de familias opta por la energía eléctrica para templar sus ambientes, el rendimiento energético cambia drásticamente entre un modelo y otro. De acuerdo con las mediciones tecnológicas realizadas por la Unsam, ciertos equipos logran un desempeño tan óptimo que consumen apenas una cuarta parte de la energía que requieren otros dispositivos de la misma categoría.

Cuál es la mejor calefacción

Los aparatos eléctricos pueden dividirse en dos grandes grupos: en los que por un lado se encuentran las estufas y placas eléctricas y en el otro los aires acondicionados frío-calor. La diferencia clave radica en que los primeros generan temperatura mediante resistencia mientras que los segundos lo hacen por bomba de calor, es decir, extraen la energía de un ambiente y la trasladan a otro.

Las estufas y placas eléctricas que funcionan con filamentos, como caloventores, radiadores de aceite y equipos infrarrojos (cuarzo, halógenos, mica, vitrocerámicos), suelen ser económicos y portátiles. Sin embargo, consumen mucha energía, a diferencia de los aires acondicionados frío-calor que requieren una mayor inversión pero utilizan la tecnología de bomba de calor que es mucho más eficiente. Estos aparatos multiplican por 4, 5 o hasta 6 el calor entregado respecto a los artefactos a resistencia.

Cuál es la tecnología más eficiente

Según las mediciones de la UNSAM, realizadas en viviendas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y citadas por el medio TN, en una casa de 65 m², calefaccionar con artefactos tradicionales demandó un gasto anual de 6,02 MWh, mientras que con aires acondicionados comunes se necesitaron solo 1,58 MWh: un 73% por debajo. Si se optó por equipos Inverter, el consumo bajó aún más: 1,34 MWh anuales, lo que representó una reducción del 77% que con estufas eléctricas tradicionales.

El resultado económico también fue significativo. En los primeros 10 años de uso, el gasto en energía para calefaccionar con estufas eléctricas rondó los U$S 6.100, frente a U$S 1.600 con un aire común y U$S 1.355 con un Inverter. Así, el ahorro en el uso terminó compensando el mayor costo inicial de los equipos más eficientes.

Sistemas Inverter: cuáles son las ventajas

El Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) estableció que los aires acondicionados y particularmente los Inverter son la tecnología más eficiente y de menor gasto, con un ahorro considerable respecto del resto de calefactores eléctricos. Estos últimos equipos usan un compresor de velocidad variable, que ajusta el funcionamiento según la diferencia entre la temperatura deseada y la real, lo que reduce el consumo.

En cambio, los modelos no Inverter funcionan siempre a máxima potencia mientras están encendidos. Según el ENRE, para un uso de 20 horas semanales, un aire de 2.200 frigorías Inverter consume 40,49 kWh al mes, contra 62,29 kWh de uno común. En equipos más grandes, la diferencia es aún mayor.

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