Gritó uno por ahí, tras un asueto estatal decretado luego de las 13 horas de un día lunes, en el que la Selección Argentina disputaba su segundo partido en el Mundial de Fútbol 2026. Entonces me puse a investigar, rápidamente, algunos parámetros o casos en países de la región y de otras partes del mundo. Al sumar los feriados y las vacaciones, el panorama del descanso laboral es muy distinto entre Europa y América del Sur. Si no lo creen, miren estos números: Francia: 36 a 41 días en total. Ofrece 30 días laborables de vacaciones (equivalentes a 5 semanas completas), más 11 feriados nacionales. España: 36 días en total. 22 días laborables de vacaciones mínimas (30 días corridos) y 14 feriados. Eslovaquia: 35 a 40 días en total. Ofrece 15 feriados y una base de 20 días de vacaciones, que aumenta automáticamente a 25 días al cumplir los 33 años de edad. Croacia / Chipre: 34 días en total. Ambos combinan un piso legal de 20 días hábiles de vacaciones con sus 14 y 15 feriados respectivamente. El descanso en América Latina tiene una alta dependencia en la antigüedad del trabajador. Excepto casos específicos como Brasil o Panamá (que otorgan 30 días corridos desde el inicio), los países analizados ofrecen descansos iniciales más ajustados: Colombia: 34 días en total. Es el más alto de este grupo tras alcanzar los 19 feriados, que se suman a los 15 días hábiles de vacaciones legales. Chile: 34 días en total. Combina 19 feriados nacionales con un piso legal de 15 días hábiles de vacaciones obligatorias. Perú: 31 días en total. Suma 16 feriados oficiales a los 15 días hábiles de vacaciones que corresponden por ley laboral general. Argentina: 29 a 30 días en total. Cuenta con 19 o 20 feriados según el año, pero su base de vacaciones inicial es la más baja de este ranking, con solo 10 días hábiles (14 días corridos), para quienes tienen menos de 5 años de antigüedad. Finalmente y, como últimas variables a tener en cuenta, no podemos omitir las siguientes: 1) monto del salario mínimo y de las jubilaciones; 2) el poder adquisitivo de ese dinero; 3) Tasa de empleo formal e informal y 4) las ayudas y subsidios que los principales países del mundo ofrecen a sus Habitantes, en: a) Transporte público de calidad; b) Luz, agua y gas domiciliario y, c) inversión en infraestructura. Sobre estos puntos fundamentales, los gobiernos de derecha de nuestra república adoctrinaron a grandes mayorías para que consideren inaudito sostener esta “fiesta populista” (negación de su propio estado de bienestar), para servir en bandeja y sin resistencia social, millonarios negocios a sus amigos y socios. En definitiva, en este país, son millones los que trabajamos, pero muy pocos los que acumulan lo producido por las manos y espaldas de los primeros, aunque algunos cínicos de los improductivos, publiquen que se viven “deslomando” por su país.
Javier Ernesto Guardia Bosñak
Javierucr1970@gmail.com







