Por qué este Mundial será el peor de la historia

Don Renegón mirando el partido inaugural. Generado por IA.
Don Renegón mirando el partido inaugural. Generado por IA.
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Una columna de opinión cuestiona la calidad del Mundial de Fútbol 2026 en Norteamérica por sus elevados precios, el aumento a 48 equipos y el exceso de tecnología en el juego.
  • El torneo pasará de 32 a 48 selecciones, sumando 104 partidos. Además, las entradas promedio subieron de 70 a 200 dólares y se aplicarán nuevas reglas y controles migratorios.
  • Estas reformas plantean un debate sobre la mercantilización del fútbol, la pérdida de la esencia del juego por la tecnología y el impacto económico para los aficionados globales.
Resumen generado con IA

(Por Don Renegón) En el barrio soy conocido como Don Renegón. Los vecinos me tienen en la mira por decir lo que pienso y siento sin ningún tipo de filtro. Esa costumbre, según los pocos que todavía me siguen queriendo, me generó un rápido envejecimiento. Pero, como siempre les digo, nunca faltan los momentos para cuestionar o pensar diferente a los demás. Y cada cuatro años esa fuerza se potencia. Por eso, desde ya les digo que este será el peor Mundial de la historia.

En primer lugar, este es el certamen con las entradas más caras de la historia. En los dos últimos certámenes, en promedio, un ticket para presenciar un partido tenía un valor promedio de U$S70; ahora es de U$S200. La diferencia es mucho más fuerte en los partidos decisivos. La final, por ejemplo, con localidades relativamente buenas, costaba unos U$S2.400; en esta oportunidad será de unos U$S8.000. Para colmo, se estrenará un sistema de cotización impulsado por la demanda. No tendrá el mismo valor ver un partido de la poderosísima Curazao que otro de Argentina.

La FIFA hasta nos quitó la ilusión de alentar a los equipos más débiles. ¿Quién no recuerda haber simpatizado por Camerún? Bueno, en este Mundial habrá que definir si alentaremos a Curazao, Nueva Zelanda, Cabo Verde, Jordania, Uzbekistán, Qatar, Australia, Irán, Irak o Canadá, por sólo citar algunos. Encima, además del fixture, todo padre tendrá que tener una enciclopedia a mano para comentarle a sus hijos dónde quedan y cuáles son las características de esos países. Demasiados problemas si uno quiere disfrutar de un partido.

Este certamen pasará de 32 a 48 equipos participantes, es decir, un 50% más de seleccionados que el torneo de Qatar. Aunque no guste, el modelo de Claudio “Chiqui” Tapia terminó imponiéndose. En total, los amantes del fútbol podrán disfrutar de 104 partidos, lo que representa 9.360 minutos de tiempo reglamentario, es decir, 156 horas. Aplaudieron las cadenas que transmitirán los cotejos y los dueños de Panini, cuyo álbum pasará a tener 980 figuritas, cuando en Qatar 2022 fueron 670. Los antifútbol, de duelo, y los padres, con los bolsillos flacos por la exigencia de los hijos.

Pero hay más motivos para renegar con este Mundial. El queridísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un gesto considerado simpático, dijo que abrirá los brazos de su país para recibir a todos los fanáticos. Pero ojo al piojo: por detrás de esa invitación estarán las autoridades de migraciones arrestando y deportando a todos aquellos que ingresaron de “colados” o tienen pensado quedarse.

"Los expertos dicen que este será el Mundial de las innovaciones y no están tan equivocados. Por la dictadura del click y las redes sociales, jugadores que hace unos meses eran completos desconocidos pasaron a ocupar más espacio en las conversaciones que varias figuras consagradas. El mejor ejemplo es el neozelandés Tim Payne, que se volvió viral sin haber levantado una copa importante ni protagonizado una hazaña deportiva. Hasta Deportivo Riestra apareció vinculado a su nombre. Si algún día acepta una oferta de ese club, tampoco sería raro que termine jugando en alguno de los grandes tucumanos. Total, en este fútbol ya nada sorprende.

También se pondrán en marcha nuevas reglas que no conoce absolutamente nadie, por lo que las discusiones sobre las decisiones arbitrales pasarán a ser moneda corriente durante un buen tiempo. También se ampliará el uso de la tecnología, lo que representa que se seguirá matando al deporte, porque, en definitiva, el error también forma parte de la esencia del juego.

Son demasiados elementos para sospechar que este será el peor Mundial de la historia. Aunque, siendo sincero, cuando ruede la pelota voy a estar sentado frente al televisor viendo cada partido y renegando de todos por igual.

Hasta la próxima renegada.

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