Resumen para apurados
- La empresa BGH negocia con la UOM suspender la producción por 10 días en julio en Tierra del Fuego debido a la caída del consumo, afectando a más de 1.000 trabajadores.
- La medida ocurre por problemas de sobrestock y una fuerte retracción de la demanda que ya provocó la pérdida del 20% de los empleos industriales en la provincia durante 2026.
- El gremio busca garantizar salarios y estabilidad laboral hasta fin de año, mientras el sector teme que este parate sea el anticipo de una crisis mayor en el segundo semestre.
La crisis que golpea al sector de los electrodomésticos y la electrónica en Argentina sumó un nuevo capítulo. La firma BGH, uno de los principales fabricantes de tecnología y electrodomésticos del país, negocia con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande un freno temporal de su producción durante julio, una decisión que afectará a más de 1.000 trabajadores.
La medida surge en medio de una fuerte caída del consumo, problemas de sobrestock y una creciente presión sobre la industria radicada en Tierra del Fuego, donde las fábricas enfrentan una disminución sostenida de la actividad.
BGH negocia una paralización de 10 días
Las conversaciones entre la empresa y la UOM se desarrollan por estos días en Río Grande. Según trascendió, el plan contempla una suspensión de actividades por un período inicial de 10 días a partir de la tercera semana de julio.
El principal objetivo del gremio es garantizar que los trabajadores perciban la totalidad de sus salarios durante el parate y preservar los puestos laborales al menos hasta fin de año.
El secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez, confirmó que las negociaciones avanzan bajo esa premisa.
"No habrá pérdida salarial y estamos trabajando para asegurar también la estabilidad laboral en los próximos meses", sostuvo el dirigente.
Martínez explicó que el escenario responde a una combinación de factores, entre ellos dificultades en el abastecimiento de insumos y, principalmente, una fuerte retracción de la demanda.
La caída del consumo golpea a la industria fueguina
Desde el sindicato señalaron que la situación de BGH no es un caso aislado. La baja del consumo interno, sumada a la apertura de importaciones y la pérdida del poder adquisitivo, está impactando de lleno en las plantas industriales de Tierra del Fuego.
"La caída del consumo atraviesa a toda la industria nacional y particularmente a la provincia", afirmó Martínez.
El dirigente también advirtió que el segundo semestre podría ser aún más complejo para el sector electrónico, con riesgos de nuevas reducciones de producción y mayores tensiones sobre el empleo.
Tierra del Fuego pierde empleo y producción industrial
Los indicadores de actividad industrial muestran un panorama preocupante. De acuerdo con datos de la Fundación Innovación Fueguina (FINNOVA), la provincia perdió más del 20% de sus puestos de trabajo industriales en lo que va de 2026.
La industria electrónica, principal motor económico fueguino, fue una de las más afectadas. El empleo en el sector pasó de 7.317 trabajadores a 5.473 en apenas dos meses, una caída superior al 25%.
A su vez, la producción electrónica registró una contracción interanual del 54,8% durante los primeros meses del año.
La crisis también alcanzó a otros rubros manufactureros:
La actividad textil cayó 56,1% interanual.
La confección de prendas se desplomó 74,7%.
El consumo energético industrial descendió cerca del 27%, ubicándose entre los niveles más bajos desde 2015.
Un escenario de incertidumbre para la electrónica argentina
La situación de BGH se suma a otros casos recientes que evidencian el deterioro del sector. En los últimos meses, empresas radicadas en Tierra del Fuego enfrentaron reestructuraciones, concursos preventivos y ajustes laborales ante la combinación de menor demanda, sobrestock y creciente competencia de productos importados.
Mientras continúan las negociaciones entre la empresa y la UOM, la preocupación se concentra en la evolución del consumo durante el segundo semestre. De ello dependerá si el parate previsto para julio se mantiene como una medida transitoria o se convierte en el anticipo de una crisis más profunda para la industria electrónica argentina.







