Resumen para apurados
- Se difundió una receta de bizcochos integrales de María Guillot para ofrecer en Argentina una opción saludable y sin grasa vacuna para acompañar el clásico ritual del mate.
- La fórmula reemplaza la grasa vacuna por aceite de oliva y la harina común por integral, lo que aporta fibra y antioxidantes en comparación con las versiones industriales.
- Esta propuesta promueve hábitos alimentarios más sanos al adaptar un clásico rioplatense, permitiendo disfrutar del mate diario sin descuidar los requerimientos nutricionales.
Puede que el ritual del mate no se complete de forma satisfactoria si no se reparten al mismo tiempo unos bizcochos hechos de trigo y grasa vacuna que varían entre dulces y salados, con estructuras crujientes que se deshacen en la boca. Pero cuando los requerimientos nutricionales piden menores cantidades de hidratos de carbono refinados y frituras, puede que estos no se ajusten. Sin embargo, algunas modificaciones en la receta original pueden mejorar su perfil nutricional.
Los bizcochos integrales pueden convertirse en la receta de las tardes para acompañar los mates sin caer en versiones densamente calóricas y pobres en nutrientes esenciales. Por más deliciosos que sean, los bizcochitos industriales son altos en cantidades de azúcares y grasas saturadas, componentes que además suelen ser de baja calidad. Las versiones comerciales además pueden incluir aditivos y conservantes artificiales.
¿Cómo preparar bizcochos integrales?
Pero para las ocasiones en que se desea acompañar el mate, un cambio en la receta puede funcionar, como la propuesta que compartió la creadora de contenido María Guadalupe Guillot, con su versión integral a la que se le pueden sumar semillas, condimentos y saborizantes. Hecha a base de harina integral, esta elaboración agrega fibra y no utiliza grasa vacuna, sino que la reemplaza por aceite de oliva, que concentra ácidos grasos monoinsaturados y poderosos antioxidantes, los cuales actúan como protectores del organismo. En pocos pasos, es posible lograr un snack sano y delicioso.
Ingredientes
- Harina integral extra fina: 300 grs. (Aclaración: podés hacer 1/2 integral y 1/2 leudante si preferís, aunque la receta busca incorporar pura fibra).
- Polvo de hornear: 2 cdas. (Si utilizás únicamente la harina integral).
- Sal: 1 cdta.
- Aceite de oliva: 50 cc.
- Agua: 150 cc. (Aclaración: puede que necesites más o menos agua según la marca de la harina o si usás 100% integral. Se recomienda agregar de a poco).
- Semillas y condimentos: a gusto.
1. En un bowl, integrar por completo todos los ingredientes secos junto con los condimentos opcionales que hayas elegido para darle tu toque personal de sabor.
2. Incorporar el aceite de oliva y luego el agua de manera gradual (recordá que de ser necesario podés sumar un poquito más de los 150 cc sugeridos). Mezclar todo con paciencia utilizando una cuchara o una espátula de cocina.
3. Volcar la preparación sobre la mesada limpia y amasar con firmeza utilizando las manos, pero solo hasta lograr que todos los componentes queden completamente unidos.
4. Dejar descansar la masa durante unos 15 minutos exactos para que se relaje y sea más fácil trabajarla. Mientras transcurre este tiempo, aprovechar para encender e ir precalentando el horno a una temperatura media de 180 grados.
5. Extender sobre la superficie de trabajo un papel manteca y pincelarlo con un chorrito de aceite (esto evitará que la preparación se pegue). Disponer la masa encima y cubrirla con otra lámina del mismo papel. En caso de no contar con este elemento, podés suplantarlo usando papel film o estirando de forma directa en la mesada espolvoreada con un poquito de harina.
6. Estirar la masa de forma pareja con la ayuda de un palo de amasar hasta lograr un grosor uniforme de aproximadamente 2 centímetros.
7. Proceder a cortar los bizcochos dándoles el tamaño y la forma que más te guste para tu presentación.
8. Si empleaste el método del papel manteca para el estirado, podés trasladar los bizcochos directamente con su papel base hacia la fuente de cocción. De lo contrario, acomodarlos prolijamente en una placa para horno apenas aceitada o que cuente con superficie antiadherente.
9. Llevar al horno precalentado a 180 grados y cocinar por un lapso estimado de 15 a 20 minutos, logrando una alternativa crocante, ideal para disfrutar sin culpa en tus meriendas.








