Boca tocó fondo: perdió con Católica y se despidió de la Libertadores

El “Xeneize” perdió 1 a 0 con Universidad Católica, jugará la Sudamericana y desató la bronca de los hinchas, que pidieron la salida de todos. El ciclo de Claudio Úbeda quedó al borde del final.

OTRA VEZ, BOCA TOCÓ FONDO. El conjunto “Xeneize” volvió a fallar en su gran objetivo y la crisis se profundiza.
OTRA VEZ, BOCA TOCÓ FONDO. El conjunto “Xeneize” volvió a fallar en su gran objetivo y la crisis se profundiza.
Por Carlos Chirino Hace 11 Hs

Resumen para apurados

  • Boca Juniors quedó eliminado de la Copa Libertadores tras perder 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera, desatando una profunda crisis institucional y deportiva.
  • El gol de Clemente Montes sentenció el partido. Boca dominó pero careció de eficacia, lo que provocó el repudio de los hinchas y dejó al DT Claudio Úbeda al borde del despido.
  • El fracaso obliga a Boca a disputar la Copa Sudamericana como consuelo, mientras la dirigencia enfrenta una reestructuración inminente ante el fuerte reclamo de los hinchas.
Resumen generado con IA

La Bombonera fue escenario de una noche negra. La ilusión de conquistar la tan ansiada séptima Copa Libertadores volvió a derrumbarse para Boca Juniors. Y esta vez el golpe fue todavía más duro. El “Xeneize” perdió 1 a 0 frente a Universidad Católica en un estadio cargado de tensión, quedó eliminado en la fase de grupos y cerró una de las campañas continentales más decepcionantes de los últimos años. El sueño de volver a reinar en América terminó envuelto en silbidos, frustración y un clima de fracaso que parece no tener retorno.

El gol lo convirtió Clemente Montes, a los 34’ del primer tiempo, en una acción que terminó marcando el destino de un partido y seguramente también el final del ciclo de Claudio Úbeda como DT del conjunto de La Ribera. Con esta victoria, el equipo chileno terminó primero en el grupo y avanzó a los octavos de final junto a Cruzeiro, mientras que Boca deberá conformarse con disputar los play offs de la Sudamericana (enfrentará a O'Higgins de Chile), un premio consuelo demasiado pequeño para la historia y las aspiraciones del club.

El final del encuentro fue el reflejo del momento que atraviesa Boca. Los hinchas despidieron al equipo con una lluvia de insultos y un mensaje contundente que retumbó en todo el estadio: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. La eliminación dejó expuesta una profunda crisis futbolística y emocional en un plantel que había sido armado para pelear el título continental y que volvió a fallar en el momento más importante.

Paradójicamente, Boca había comenzado mejor el partido. Durante gran parte del primer tiempo dominó la pelota, manejó el ritmo y jugó cerca del área rival. Universidad Católica prácticamente no había cruzado la mitad de la cancha hasta pasada la media hora, pero el “Xeneize” volvió a mostrar uno de los grandes problemas que arrastró durante toda la temporada: la falta de eficacia.

A los seis minutos, Exequiel “Changuito” Zeballos tuvo la primera ocasión clara. El atacante controló dentro del área y sacó un remate que pasó muy cerca del palo derecho de Vicente Bernedo. Más tarde, a los 21’, Marco Pellegrino se animó desde afuera tras un córner, aunque su disparo salió desviado.

Cuando parecía que Boca estaba más cerca de abrir el marcador, llegó el golpe inesperado. A los 34’, Montes encaró de izquierda hacia el centro y sacó un tremendo derechazo cruzado que pegó en el palo antes de meterse en el arco defendido por Leandro Brey. Fue un verdadero baldazo de agua fría para el local, que sintió el impacto anímico y perdió claridad en el tramo final de la primera etapa.

En el complemento, Boca salió desesperado a buscar el empate. Al minuto de juego, Tomás Aranda armó una buena maniobra individual y remató desviado. Poco después, Zeballos volvió a generar peligro con un disparo que salió cerca del palo izquierdo.

La presión del “Xeneize” se hizo cada vez más intensa. A los 12’, una chilena de Milton Giménez estuvo cerca de transformarse en el empate. Más tarde, a los 27, un error del arquero chileno dejó la pelota viva dentro del área y Jhojan Valencia salvó milagrosamente sobre la línea tras una definición de Alan Velasco.

El tiempo empezó a jugar en contra y la desesperación se apoderó de Boca. Ángel Romero tuvo dos chances muy claras: primero con un remate por encima del travesaño y luego con un cabezazo que terminó en las manos de Bernedo. A los 40 minutos, incluso llegó a convertir, pero el tanto fue anulado por un off side que terminó de hundir anímicamente al equipo.

Sobre el final, Bernedo volvió a convertirse en figura al controla otro cabezazo de Romero que había cambiado de dirección tras un rebote. Fue la última esperanza de un Boca que empujó con orgullo, pero sin claridad ni fútbol.

La eliminación representa un fracaso rotundo para un club que había puesto todas sus energías en la Libertadores. El gran objetivo del año volvió a escaparse y dejó heridas profundas.

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