Cartas de lectores: Biotecnología argentina contra el hambre: Doctora Raquel Chan

Cartas de lectores: Biotecnología argentina contra el hambre: Doctora Raquel Chan
Hace 18 Hs

Días pasados leí que a una científica argentina le había sido otorgado un premio de gran prestigio internacional. Confieso que yo no la conocía, pero, investigando, descubrí que era una figura digna de destacar. Su nombre es Raquel Lía Chan. Nacida en Buenos Aires en 1959, actualmente es considerada por la BBC como una de las diez científicas más importantes de América Latina. Ganó el premio L’Oréal-Unesco, concedido solamente a cinco mujeres en el mundo por su labor en la ciencia, y recibió además el Premio Konex 2013 en Biotecnología y el Konex 2023. Como señalaba, probablemente miles de argentinos no sepan quién es ella. Por ello me gustaría explayarme sobre su importante trayectoria. Bioquímica especializada en biotecnología vegetal, es docente universitaria y una referente mundial en genética aplicada al agro. Desarrolló gran parte de su carrera en la provincia de Santa Fe y, desde el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral, lideró durante años investigaciones sobre genes resistentes a la sequía. De allí surgió el desarrollo HB4 aplicado al trigo y la soja. Su figura nos muestra el creciente protagonismo de la mujer en la investigación moderna y también el enorme valor que adquiere la ciencia cuando logra vincularse con beneficios concretos para la sociedad. Hoy el mundo enfrenta un desafío enorme: producir alimentos en medio del cambio climático, las sequías prolongadas y el constante crecimiento poblacional. Pues bien, allí es donde la doctora Chan incursionó en la búsqueda de cultivos que resistieran mejor la falta de agua para lograr así una mayor producción y, con ello, la posibilidad de alimentar a más seres humanos. Muchos avances científicos no podrían desarrollarse sin inversión. En este caso puntual, la cooperación entre el sistema público y el privado resultó fundamental para llevar adelante ese objetivo. Ciencia, inversión y producción trabajando en un mismo sentido y de la mano. El hambre y la inseguridad alimentaria crecen en muchas regiones del planeta. Durante años, abundaron discursos y hasta mesas burocráticas sobre la pobreza alimentaria. Basta recordar en nuestro país la llamada “Mesa contra el Hambre”. Personalmente, creo que las soluciones concretas y reales habrán de venir de la ciencia aplicada, la investigación y el desarrollo tecnológico, y no tanto de la demagogia cortoplacista ni de la politiquería. Argentina posee científicos de enorme nivel, y Raquel Lía Chan es una de ellas. Madre de dos hijos, supo conjugar ese importante rol con el de su misión científica: pasión, trabajo e investigación. Alguna vez expresó: “En cada cosa siempre tienen que estar los mejores, no importa si es hombre o mujer”. Hace cincuenta años, muchas mujeres eran solamente amas de casa o maestras, y pocas accedían a la educación universitaria. Por suerte, los tiempos han ido cambiando y las mujeres fueron ganando espacios que antes parecían reservados únicamente a los hombres. El verdadero progreso de una nación nace del conocimiento, de la investigación, ya sea pública o privada, y del trabajo serio puestos al servicio de la humanidad. Dice así Raquel Lía Chan: “Los investigadores no somos seres superiores, pero sí, en general, somos resilientes, enfocados, generosos y apasionados”. ¡Felicitaciones, doctora Chan!

Juan L. Marcotullio

Marcotulliojuan@gmail.com

Comentarios