Cardenales lanzó un programa integral para combatir consumos problemáticos, bullying y violencia en el deporte
El club presentó un plan de bienestar destinado a jugadores, entrenadores, managers y familias de rugby y hockey. La iniciativa busca prevenir adicciones, problemas de convivencia y situaciones de violencia que afectan cada vez más a chicos y adolescentes.
Resumen para apurados
- El club argentino Cardenales lanzó un programa integral para prevenir la violencia, el bullying y las adicciones entre sus jóvenes deportistas de rugby y hockey.
- La iniciativa surge tras detectar conductas de riesgo y deserción. El plan unifica herramientas previas e incorpora psicólogos, mediadores y límites al consumo de alcohol.
- El proyecto busca consolidar al club como un espacio de bienestar integral, priorizando la salud mental y el desarrollo de los jóvenes por encima de los resultados deportivos.
Cardenales decidió dar un paso que excede ampliamente lo deportivo. Frente al crecimiento de problemáticas vinculadas al consumo de sustancias, el bullying, la violencia y el impacto de las pantallas en chicos y adolescentes, la institución lanzó oficialmente un programa integral de bienestar que apunta a contener, prevenir y acompañar a jugadores, entrenadores y familias. El presidente del club, Martín Bellomio, explicó que la iniciativa nació después de detectar situaciones que comenzaban a repetirse tanto en divisiones juveniles como en hockey y planteles superiores.
“Había problemitas de consumo problemático, temas de bullying, el exceso de pantallas, el consumo de alcohol al costado de las canchas. Nos dimos cuenta de que eran cuestiones que no iban de la mano con lo que representa un club deportivo”, aseguró.
Para Bellomio, el primer paso fue aceptar que el problema existe y que las instituciones deportivas no pueden mirar hacia otro lado. “Debemos reconocer que tenemos un problema y preguntarnos cómo hacemos para encararlo”, remarcó.
El programa reúne distintas herramientas que el club ya venía implementando de manera aislada y las integra dentro de una estructura común. Entre ellas aparecen el trabajo de coaches deportivos, psicólogos deportivos, talleres preventivos y programas de mediación.
Un programa para prevenir y acompañar
Una de las piezas centrales será el programa “Juguemos en Paz”, iniciativa que ingresará en su tercer año consecutivo y que trabaja especialmente temas de convivencia, violencia y conflictos grupales. La propuesta está dirigida no sólo a jugadores, sino también a entrenadores, managers, padres y allegados.
“Todo lo que rodea al jugador también impacta en el deporte. Muchas veces el problema no está en lo técnico ni en lo táctico, sino en situaciones personales o grupales que afectan al chico”, explicó.
El club además incorporó un enfoque interdisciplinario. Actualmente trabajan coaches deportivos, psicólogos especializados y mediadores deportivos que asistirán a entrenadores y managers para detectar situaciones complejas y actuar rápidamente.
La idea no es transformar al club en un centro terapéutico, sino ofrecer contención, orientación y derivación profesional. “El club va a ofrecer un lugar donde recurrir, profesionales para consultar y herramientas para saber cómo actuar”, detalló el dirigente.
En ese sentido, reconoció que muchos entrenadores se sienten desbordados ante situaciones nuevas para las que no fueron preparados. “Los entrenadores tienen muchísimo estudio en lo técnico, pero cuando aparecen estos problemas muchas veces no saben cómo actuar”, afirmó.
La propuesta tendrá además un enfoque interdisciplinario. El club contará con profesionales especializados que acompañarán situaciones complejas y asistirán tanto a jugadores como a entrenadores y managers.
Uno de los puntos que más preocupa dentro del club es el impacto del bullying y de ciertas conductas naturalizadas en el ambiente deportivo. “El apodo o la burla hoy generan muchísima deserción. Hay chicos que dejan de venir porque se sienten avergonzados o perseguidos”, advirtió.
También alertó sobre otras problemáticas crecientes entre adolescentes, como el consumo de alcohol, drogas, apuestas online y el aislamiento provocado por las redes sociales y los teléfonos celulares.
“Muchos chicos terminan encontrando refugio en el teléfono, en la timba, en el consumo de algo para liberarse de esos problemas”, sostuvo.
El programa también contempla medidas concretas dentro del funcionamiento cotidiano del club. Por ejemplo, se limitará el consumo de alcohol en terceros tiempos y eventos sociales organizados por la institución.
“El club tiene sponsor de cerveza y está bien compartir algo después del partido, pero no podemos decir una cosa y hacer otra. No vamos a promover excesos”, señaló.
Insistió en que el objetivo principal excede cualquier resultado deportivo. “No sabemos si esos chicos llegarán a ser Pumas o jugadores profesionales, pero tal vez sí podemos ayudarlos a salir de un problema grave”, reflexionó.
Y cerró con una frase que resume el espíritu del proyecto. “Queremos que el club sea un espacio de bienestar real, no solamente un lugar donde se entrena o se juega”, concluyó.







