Brasil recibe un fuerte respaldo del FMI

El titular del Banco Central brasileño realizó una maratónica gestión en Estados Unidos en busca de nuevos créditos.

11 Julio 2002
WASHINGTON.- Estados Unidos y el FMI salieron en defensa de Brasil, cuyos mercados enfrentan fuertes turbulencias, luego de una maratón de reuniones del presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga, con los más altos jerarcas del Fondo, de la Reserva Federal y del Tesoro estadounidense. En particular, el director gerente del FMI, Horst Koehler, afirmó a través de un vocero que los cimientos económicos de Brasil continúan siendo fuertes.
El propio secretario del Tesoro, Paul O?Neill, quien hace un mes enfureció a las autoridades brasileñas al declarar que no consideraría una buena idea usar dinero de los contribuyentes estadounidenses para dar nuevos créditos a Brasil, afirmó esta vez estar convencido de que el gobierno de Fernando Henrique Cardoso está poniendo en práctica las políticas correctas.

Un día movido
En la sede del FMI, donde permaneció cuatro horas, Fraga se reunió también con el director designado para el Hemisferio Occidental. Anoop Singh. Proveniente de Nueva York, donde estuvo con banqueros e inversores el lunes y el martes, Fraga se reunió además, en Washington, con el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, y, al final del día, con dos asesores económicos del presidente George W. Bush, Glenn Hubbard -que dirige el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca- y Lawrence Lindsay. Fraga, quien se limitó a decir que las reuniones fueron "muy buenas", prometió ofrecer hoy una conferencia de prensa en Nueva York, a donde regresará para otra reunión con inversores. El gobierno brasileño fue autorizado por el FMI, a fines de junio, para retirar U$S10.000 millones de un crédito aprobado en setiembre, pero la medida no bastó para calmar la tormenta, que ha depreciado el real y encarecido el crédito.
Brasil es blanco de la desconfianza de los inversionistas, que temen una victoria del candidato de izquierda Luiz Inacio "Lula" da Silva en las presidenciales de octubre, y que este no quiera -o no pueda- honrar la deuda pública brasileña, de unos U$S245.000 millones de dólares (55% del PIB). Sin embargo, funcionarios de la Casa Blanca han venido desestimando tales temores, desde que el propio "Lula" afirmó que no tiene intenciones de romper con las reglas de juego."?Lula? ha señalado que, de ganar los comicios, su política económica no será tan distinta de la actual como muchos piensan. Ha sido positivo en cuanto al objetivo de generar excedentes presupuestarios suplementarios", declaró ayer en París el subsecretario estadounidense del Tesoro para Asuntos Internacionales, John Taylor.
La Bolsa de San Pablo cerró ayer en baja, arrastrada por la mala performance de Wall Street. El dólar, por su parte, cotizó a 2,849 reales, como reflejo del alivio de los mercados por la caída de "Lula" -4 puntos- en las encuestas de intención de voto, y por el empate técnico entre Ciro Gomes, del Frente Laborista, también opositor, y José Serra, oficialista y preferido de los mercados, en el segundo lugar. (AFP/TELAM)

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