Recuerdos fotográficos: 1927. Trágica caída del tanque del parque 9 de Julio
En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.
“La tragedia no cernía desde hace mucho tiempo su torva faz sobre esta capital y, por eso mismo, ayer, cuando circuló la noticia de la caída producida en el parque 9 de Julio, un sobrecogimiento tomó los espíritus”, comienza la crónica del viernes 24 de junio de 1927.
A las 9.45 del día anterior se había desplomado el tanque de casi cuatro toneladas (40.000 litros) para la granja del parque, mientras los obreros lo estaban montando sobre la torre ubicada al sureste del parque (como se ve en la foto actual). El encargado de la granja, Julio Peña, y su hijo, acudieron ante el estruendo y encontraron a los obreros arrastrándose en el césped entre gritos desgarradores. “Lo vimos precipitarse con un estrépito ensordecedor”, dijo. “Todos pedían que se los sacara de entre los restos de las cabrías y de las cadenas que los aprisionaban”. Él y otras personas los auxiliaron hasta que llegaron los Bomberos y la Asistencia Pública y los siete heridos fueron llevados al hospital Padilla. “Castañeteaban los dientes de dolor y lanzaban plañideros ayes”, describe la crónica. Uno de ellos, Daniel Villa, en la cama del hospital le contó a LA GACETA que estando arriba sobre el tanque sintió la caída y en el golpe se desmayó. Tenía aplastada la pierna izquierda y el administrador del nosocomio, Francisco Sotelo, dijo que era inminente su amputación.
Los otros heridos fueron Ifigenio Padilla, Miguel Domingo Gallo, José Alonso, Félix Ortaliz, Julio César González y Ramón Bono, el más grave, quien falleció a las 2 de la mañana.
Ángel Malolani, el capataz de la empresa Filippone y Castagnaro, encargada de montar el tanque, dijo que nunca pensó que podía ceder porque para probar la resistencia de la cabría habían hecho diversas pruebas con el viejo tanque al descenderlo de la torre metálica, sin que cediera. Quedó detenido. En LA GACETA del 25 de junio se informó acerca del sepelio del obrero Bono y de la mejora de los heridos.








