CONSUMO.

Resumen para apurados
- El Iaraf reportó que la recaudación tributaria en Argentina cayó 6,7% real en el primer cuatrimestre de 2026, afectada por la baja del consumo interno y el comercio exterior.
- El IVA neto retrocedió 8,5% y los derechos de exportación un 37,5%. Solo el impuesto a combustibles creció, mientras la actividad económica general marcó un descenso del 2,6%.
- El informe proyecta un cierre de trimestre contractivo pese a leves mejoras sectoriales. La caída en aportes sociales y débitos bancarios sugiere un estancamiento económico persistente.
Los números de la recaudación tributaria correspondientes al primer cuatrimestre de 2026 muestran señales de enfriamiento en la actividad económica y un consumo interno que no logra recuperarse.
Según estimaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el componente impositivo del Impuesto al Valor Agregado (IVA), vinculado al mercado local, registra una caída real superior al 2%, un dato que refleja un escenario de consumo en baja o estancado.
En un informe reciente, la entidad señaló que “el principal impuesto, el IVA Neto, habría tenido una baja de recaudación del 8,5% en términos reales respecto a igual período del año previo”, tomando como referencia una inflación estimada de 2,5% para abril.
La consultora dirigida por el economista Nadín Argañaraz calculó que, en el primer tramo del año, el componente del tributo relacionado con el comercio interno acumuló una pérdida real del 2,1%, mientras que el IVA aduanero aplicado a importaciones mostró una caída mucho más pronunciada, del 23%, consignó el diario "Ámbito".
Aunque la mayor parte de esa retracción se explica por la baja de las importaciones, el comportamiento del componente local también quedó por debajo de la inflación, lo que refuerza la lectura de una demanda interna debilitada. En la misma línea, la recaudación por derechos de importación y tasa estadística cayó 16% en términos reales, otro indicador que refleja una economía en contracción.
A su vez, el impuesto sobre Créditos y Débitos Bancarios -considerado un termómetro más inmediato de la actividad- mostró una caída de medio punto en el primer cuatrimestre. A diferencia del IVA, que refleja operaciones facturadas el mes anterior, este tributo acompaña de manera directa el movimiento económico corriente, por lo que su retroceso marca, al menos, un escenario de estancamiento.
Según el Iaraf, la recaudación tributaria nacional totaldf “habría descendido un 6,7% real interanual durante el primer cuatrimestre de 2026”. Incluso al excluir los tributos vinculados al comercio exterior, la caída habría sido del 5,3%.
Entre los impuestos con mayores bajas aparecen los derechos de exportación, con una retracción del 37,5%; los Internos coparticipados, con una caída del 17,6%; y los derechos de importación, que retrocedieron 16,1% en términos reales.
El único tributo que habría mostrado un incremento fue el impuesto a los combustibles, con una suba real del 20,9%. En contraste, los aportes y contribuciones a la seguridad social -el segundo tributo de mayor peso relativo- registraron una baja del 4,1% interanual, en línea con la evolución del empleo y los salarios.
En paralelo, los últimos indicadores de actividad económica continúan mostrando un panorama de debilidad. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en febrero una caída del 2,6%, mientras que el Centro de Estudios Orlando Ferreres estimó un retroceso del 2,9%, asociado principalmente al mal desempeño de la industria y el comercio, además de una contracción circunstancial en la generación eléctrica.
“El fuerte impulso que muestran los sectores de minas y canteras, el agro y la intermediación financiera no alcanzaron a revertir la cifra negativa del segundo mes”, señaló la consultora.
Para marzo, Ferreres proyectó un rebote interanual del 1,4%, aunque estimó que esa mejora no habría sido suficiente para compensar las bajas de enero y febrero, por lo que el primer trimestre habría cerrado con una caída del 0,8% frente al mismo período de 2025.







