EMOCIONADOS. Los jugadores argentinos entonando las estrofas del himno argentino. Prensa UAR.

Resumen para apurados
- Los Pumitas vencieron 25-17 a Nueva Zelanda en el Rugby Championship M-20. Es un triunfo histórico al ser la primera vez que Argentina derrota a los All Blacks en esta categoría.
- Tras años de derrotas abultadas, el equipo mostró solidez con tries de Serpa, Avaca y Fernández Miranda. Argentina revirtió una racha que incluía caídas previas de hasta 75-21.
- Este hito rompe una barrera mental y deportiva, demostrando que la brecha con las potencias se acorta. El resultado redefine el futuro competitivo de Los Pumitas a nivel mundial.
Los Pumitas escribieron una página grande en su historia. Con una actuación sólida durante los 80 minutos, el seleccionado argentino M-20 derrotó 25-17 a Nueva Zelanda en la segunda jornada del Rugby Championship y consiguió algo que durante años le había sido esquivo: ganarle por primera vez a los neozelandeses en esta categoría.
El triunfo no solo suma puntos en el torneo. Tiene un peso simbólico enorme. Porque llega después de una larga seguidilla de derrotas ante un rival que históricamente marcó diferencias en el nivel juvenil.
El historial en Mundiales M-20 era el reflejo más claro de esa distancia. En 2008, Argentina sufrió una dura caída por 60-0. En 2009, el resultado fue 48-9, y en 2011 volvió a perder por 48-15. Incluso en 2015, cuando el equipo argentino logró competir de igual a igual, la victoria volvió a escaparse en el cierre: fue 32-29 para Nueva Zelanda, en el partido más ajustado entre ambos hasta este fin de semana.
La tendencia tampoco había cambiado en el Rugby Championship M-20. En 2024, los neozelandeses se impusieron 43-20, y en 2025 la diferencia fue todavía más amplia: 75-21. Es decir, Los Pumitas llegaban a este partido con una racha adversa sostenida en el tiempo, tanto en torneos mundiales como en competencias regionales.
Por eso, el 25-17 conseguido ahora adquiere una dimensión distinta. Es el corte de una historia que parecía repetirse año tras año.
En la cancha, Argentina mostró argumentos para sostener esa ruptura. Jugó con determinación, mantuvo la intensidad y fue eficaz en los momentos clave. Federico Serpa, Luciano Avaca y Ramón Fernández Miranda fueron los autores de los tries que construyeron la victoria, pero detrás de esas conquistas hubo un equipo que supo entender el partido y ejecutarlo con precisión.
Cada avance tuvo intención, cada defensa tuvo compromiso. Frente a un rival que nunca deja de competir, Los Pumitas lograron imponer condiciones y administrar la ventaja en los tramos decisivos.
El dato histórico se potencia al mirar más atrás en el tiempo. Hasta este triunfo, el único antecedente positivo frente a Nueva Zelanda en juveniles correspondía a otra categoría: en M-21, Argentina había ganado 12-11 en 1998, con tries de Canalda y Galli y una conversión de Felipe Contepomi. Más allá de ese resultado aislado, el historial incluía caídas en los torneos SANZAR/UAR entre 1995 y 2001.
En M-20, en cambio, la cuenta estaba pendiente. Hasta ahora. La victoria no solo rompe esa racha, sino que también marca un posible cambio de tendencia. Porque demuestra que la distancia que alguna vez fue amplia hoy puede discutirse dentro de la cancha.
Los Pumitas no solo ganaron. Cambiaron una historia. Y eso, en el rugby formativo, vale tanto como cualquier resultado.







