Fenómeno en Tucumán: “Ninguna de las serpientes que aparecieron es venenosa”

Ante el hallazgo de estos animales en zonas urbanas del gran Tucumán, dos expertos explican qué hacer si las vemos y detallan el valor que tienen para el entorno. ¿De dónde vienen?

LAS “SAPERAS”. Aunque se trata de víboras mansas, las matan porque se parecen a las yararás. LAS “SAPERAS”. Aunque se trata de víboras mansas, las matan porque se parecen a las yararás.

En las últimas semanas, vecinos se alarmaron por la aparición de serpientes en plazas y calles del Gran San Miguel de Tucumán. Algunos con palos trataron de matarlas, y otros hasta delimitaron las zonas donde se escabulleron de la furiosa persecución. Dos herpetólogos de la Fundación Miguel Lillo, Paula Cabrera y Juan Carlos Stazzonelli, explican qué rol cumplen y cómo actuar. Además, los especialistas detallan qué tipos de serpientes hay en la provincia, cuáles son venenosas y cuáles no implican peligro. Advirtieron que, por desinformación, muchos vecinos las matan, pero remarcaron que es clave mantener la calma, tomar precauciones y reconocer su importancia para el equilibrio del ecosistema.

- ¿Es normal que aparezcan serpientes en zonas urbanas como las que se vieron en Tucumán?

- Primero hay que definir con claridad qué se entiende por zona urbana: no es lo mismo el pleno centro de San Miguel de Tucumán que los centros de Yerba Buena, Tafí Viejo o Lules, donde además hay más espacios verdes y ambientes naturales en los que estos animales habitan. En ese sentido, no es habitual que aparezcan serpientes en el casco céntrico de la capital, aunque sí puede considerarse un fenómeno esperable. Muchas veces son trasladadas sin intención, por ejemplo en cajones de verduras, leña u otros elementos provenientes de áreas rurales. Otra posibilidad es que algunas personas las mantengan de forma inadecuada y estos ejemplares terminen escapando.

“FALSA CORAL”. Si bien es otra serpiente mansa, suelen matarla porque se parece a la coral. “FALSA CORAL”. Si bien es otra serpiente mansa, suelen matarla porque se parece a la coral.

- ¿Cuál es la diferencia entre serpientes y víboras?

- Serpiente es un término general para todos estos tipos de reptiles, y víboras se refiere a un grupo de serpientes venenosas (como las yararás o cascabeles). Es decir, todas son serpientes (también las culebras o boas por ejemplo, además de las víboras), pero no todas son víboras.

- ¿Estamos ante un aumento real de casos o simplemente hay más visibilidad por redes sociales?

- Simplemente se hizo más visual, esto pasa desde siempre.

- ¿Qué factores explican la presencia de estos animales en zonas habitadas? ¿Está vinculada al avance urbano, la pérdida de su hábitat o a cambios en el clima?

- Todos estos factores están relacionados entre sí. Cuando la ciudad crece, invade ambientes naturales donde viven las serpientes. Al perder su hábitat, estos animales se ven más obligados a desplazarse y muchas veces terminan en zonas urbanizadas. Un ejemplo claro es lo que pasa en las Talitas, Alderetes, Yerba Buena, Tafí Viejo, solo por mencionar algunas ciudades. En cuanto a los cambios estacionales, sí tienen que ver con las épocas de actividad de las serpientes. Son animales ectotermos, dependen de la temperatura ambiental para cumplir con sus ciclos vitales. En época fría entran en letargo y por eso solemos encontrarlas en épocas calurosas.

- ¿Qué tipos de serpientes son las más comunes en Tucumán?

- En nuestra provincia tenemos aproximadamente 27 especies de serpientes, de las cuales solo cuatro son de importancia médica (la yarará ñata, que vive en zonas de altura como Amaicha del Valle; la yarará, la cascabel y la coral). En general, nos encontramos con culebras. Por ejemplo la llamada vulgarmente “sapera” o “falsa yarará” (Xenodon merremii), la culebra verde (Phylodryas baroni), la “falsa coral” (Oxyrhopus rhombipher), la “culebra marrón” (Paraphimophis rusticus), y varias viboritas ciegas o incluso lagartijas sin patas que la gente confunde con serpientes. Suelen verse yararás, pero en zonas más alejadas de la ciudad.

“MAMONA” O VÍBORA LUTA. Se alimenta de serpientes venenosas. “MAMONA” O VÍBORA LUTA. Se alimenta de serpientes venenosas.

- ¿Cómo puede un vecino distinguir una especie peligrosa de una inofensiva?

- Las cascabeles son fáciles de distinguir por su cascabel que, además de vistoso, lo hacen sonar para alertarnos de su presencia. La coral con sus colores tan llamativos (anillos blanco, rojo y negro) nos alertan, aunque existen serpientes con esos colores que son inofensivas. Con las yararás es muy difícil reconocerlas y saber distinguirlas, ya que para eso habría que prestar atención a la forma de la pupila (vertical tipo gato) y a la presencia de un orificio entre la nariz y los ojos llamado foseta loreal, pero para ello hay que acercarse demasiado y esto sería peligroso. Por eso lo mejor para evitar cualquier problema es mantener distancia. Mientras uno está alejado, el animal no es peligroso.

- ¿Qué rol cumplen estas serpientes en el ecosistema?

- Son animales muy importantes para el equilibrio de los ecosistemas, ya que son grandes consumidores -por ejemplo- de roedores que pueden transmitir enfermedades o pueden ser plagas. Además, algunas serpientes (como la que apareció recientemente en el centro de nuestra ciudad) se alimentan de otras serpientes venenosas.

- ¿Qué hay que hacer si una persona encuentra una serpiente en su casa o barrio?

- Lo más importante es siempre mantener la calma y la distancia, buscar algún palo largo (tipo haragán) para correrla o tratar de que se vaya. Llamar a especialistas o a Fauna de la provincia y mantenerse siempre a distancia observándola para evitar accidentes. Debemos recordar que ninguna de las serpientes que encontraron los vecinos en la ciudad es venenosa. Aun así, nunca deben intentar manipularlas.

Para consultas, ya sea por avistaje de un ejemplar o si fue contenido con los cuidados necesarios, se recomienda comunicarse con la Fundación Miguel Lillo al teléfono 4239364.

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