PASO EN DISPUTA. El estrecho de Ormuz, controlado por Irán, es la puerta por donde cruza 20% del comercio marítimo mundial, incluido el petróleo.

WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente estadounidense Donald Trump acusó a Irán de violar el alto el fuego, luego de que se informaron presuntos ataques en el estratégico Estrecho de Ormuz, y amenazó con destruir “todas las centrales eléctricas y todos los puentes” del país.
Según escribió el mandatario en un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social, Irán habría disparado contra embarcaciones internacionales, incluyendo un buque francés y un carguero del Reino Unido, lo que calificó como una “violación total” del acuerdo vigente.
En la publicación, Trump se refirió al impacto económico del cierre del estrecho, uno de los principales corredores energéticos del mundo. “Ellos pierden 500 millones de dólares al día”, afirmó, al tiempo que aseguró que Estados Unidos no se ve afectado y que incluso se redireccionan cargamentos hacia puertos como Texas, Luisiana y Alaska.
Luego de reiterar sus críticas al régimen de Mojtaba Kamenei, Trump anunció que una delegación de los Estados Unidos llegará hoy a Pakistán para retomar las negociaciones de paz con Irán, a horas de que se venza la tregua por la que se alcanzó un alto el fuego en Medio Oriente.
Un funcionario de la Casa Blanca indicó que el vicepresidente, JD Vance, encabezará la comitiva. “Van a Islamabad, Pakistán; estarán allí mañana por la noche para negociar“, confirmó ayer el mandatario, mientras se lleva adelante un operativo para blindar la zona diplomática de esa ciudad paquistaní donde también se celebró la primera ronda de negociaciones.
“FIABILIDAD”. El ejército israelí investiga la foto de un soldado rompiendo una imagen de Cristo, en Líbano.
Vance ya lideró el grupo de negociaciones estadounidenses que viajó a Pakistán para el primer ciclo de diálogo y, según el alto funcionario que habló en condición de anonimato, también estarán presentes el emisario especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner.
Después del anuncio, el tono del mensaje escaló hacia una advertencia directa: Trump aseguró que, si Irán no acepta un acuerdo, Estados Unidos podría atacar infraestructura crítica del país.
“Estamos ofreciendo un TRATO muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, si no lo hacen, Estados Unidos destruirá todas las centrales eléctricas y todos los puentes de Irán. ¡SE ACABÓ EL SEÑOR AMABLE! Bajarán rápido, bajarán fácilmente y, si no aceptan el ACUERDO, será un honor para mí hacer lo que se deba hacer, lo que otros presidentes debieron haber hecho con Irán durante los últimos 47 años. ¡ES HORA DE QUE SE ACABE LA MÁQUINA DE MATAR DE IRÁN!“, lanzó.
Las declaraciones de Trump generan preocupación internacional, dado que se enmarcan en un contexto de alta tensión geopolítica, con el estrecho de Ormuz como uno de los puntos más sensibles del comercio global de petróleo.
Sin perspectivas
Irán todavía no ha decidido si participará en las conversaciones con Estados Unidos en Pakistán, reportaron ayer medios locales, y la agencia estatal IRNA afirmó que “no hay perspectivas claras de que las negociaciones sean fructíferas”.
El mandatario estadounidense dijo a la agencia AFP el viernes que un acuerdo de paz estaba “muy cerca”, y afirmó que Irán había aceptado entregar su uranio enriquecido.
No obstante, Irán negó haber aceptado el traslado de esas reservas y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó este domingo que desarrollar un programa nuclear es un “derecho”.
“¿Cómo es posible que el presidente de Estados Unidos afirme que Irán no debe ejercer sus derechos nucleares sin explicar por qué?”, señaló el mandatario iraní.
Sin un progreso en las conversaciones que permitan prolongar el alto al fuego que comenzó el 8 de abril, el cese de las hostilidades podría expirar esta semana.
Las agencias de noticias Fars y Tasnim, que citaron fuentes anónimas, informaron que Irán todavía no ha definido si participará y que “el ambiente general no puede calificarse de muy positivo”.
Fars citó a una fuente que señaló que el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes es una condición previa para las conversaciones.
IRNA, por su parte, señaló “las exigencias poco razonables y poco realistas de Washington, los frecuentes cambios de postura, las constantes contradicciones y la continuación” del bloqueo naval, y añadió que “en estas circunstancias, no hay perspectivas claras de que las negociaciones sean fructíferas”.









