Cartas de lectores: iluminados por el fuego

Hace 1 Hs

Respecto a la carta del Sr. Arturo Arroyo sobre “Iluminados por el fuego” (aunque en su carta deforma el título a “iluminados por el… odio” 13/04, lo que habla más de su persona que de otra cosa), resulta curioso cómo se intenta disfrazar de patriotismo lo que es, en realidad, una defensa de la épica militar de la Dictadura. Calificar de “odio a la patria” una obra que muestra el dolor y el abandono que sufrieron nuestros soldados a manos de sus propios superiores, es negar la realidad histórica que los propios veteranos han denunciado en sede judicial. Lo que verdaderamente debería preocuparnos como argentinos no es una película que humaniza al combatiente, sino la “desmalvinización” de guante blanco que proponen hoy los sectores que el Sr. Arroyo omite en esta carta, pero que defiende tenazmente en otras: aquellos que sugirieron entregar las islas por vacunas o que hoy proponen “respetar la voluntad” de los usurpadores. Quienes nos identificamos con las banderas del campo nacional y popular entendemos que la patria se defiende con soberanía política y dignidad diplomática, no con el silencio cómplice sobre los errores del pasado, ni con la entrega del patrimonio nacional en el presente. Lamento que en su análisis, el Sr. Arroyo omita que el “odio” que percibe es -en realidad- la defensa de una soberanía que otros están dispuestos a rifar. Mientras Cristina Fernández de Kirchner llevó el reclamo a cada rincón del mundo, los referentes que él defiende ven a las Malvinas como un “déficit” (Macri), una “moneda de cambio por vacunas” (Bullrich) o un “territorio donde los ocupantes tienen derecho a decidir sobre nuestro suelo” (Milei). Ser nacional y popular es entender que la patria no se negocia ni se entrega por pragmatismo de mercado.

Javier Ernesto Guardia Bosñak  

Javierucr1970@gmail.com

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