El conflicto universitario entra en fase crítica: Adiunt propuso una huelga indefinida

Resumen para apurados
- Adiunt propuso una huelga indefinida en Tucumán esta semana por el ajuste nacional y la falta de paritarias, profundizando el conflicto en las universidades públicas del país.
- La protesta surge ante recortes del 70% en becas y sueldos que no cubren la canasta básica. El plan incluye paros escalonados y clases abiertas para visibilizar la crisis educativa.
- El endurecimiento de las medidas anticipa un escenario de alta tensión. La huelga por tiempo indeterminado podría paralizar el ciclo lectivo y forzar una negociación presupuestaria.
El paro nacional universitario volvió a poner en escena el conflicto que atraviesa al sistema educativo superior en todo el país. En Tucumán, la medida se siente con fuerza y suma nuevas tensiones, luego de que desde Adiunt plantearan la necesidad de avanzar hacia un esquema más duro de protesta, incluso con un paro por tiempo indefinido.
La secretaria general del gremio, Anahí Rodríguez, confirmó a LA GACETA que esta semana comenzó una nueva etapa del plan de lucha con un cese de actividades que se extenderá del 13 al 18 de abril, en línea con lo resuelto por la federación Conadu Histórica. Además, adelantó que habrá una segunda semana de paro entre el 27 de abril y el 2 de mayo.
“Arrancamos un nuevo paro de una semana para continuar este proceso de lucha”, dijo. Y justificó el endurecimiento de las medidas. “El paro se está profundizando porque el Gobierno está endureciendo sus políticas y no escucha el reclamo de la comunidad universitaria”.
Rodríguez remarcó que el conflicto no es reciente y cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. “Estamos ante un gobierno que no solo ajusta salarios y presupuesto, sino que tampoco cumple con lo que dictaminan la Justicia y el Congreso”.
ARCHIVO LA GACETA
Describió, además, una situación crítica en el plano salarial. “Hoy los salarios son de pobreza. No alcanzamos a cubrir el costo de la canasta familiar”, afirmó. Según detalló, un docente auxiliar cobra alrededor de $200.000, mientras que un jefe de trabajos prácticos con dedicación exclusiva (la máxima categoría) ronda el $1.000.000, muy por debajo del costo de vida actual.
La dirigente también alertó sobre las consecuencias que ya comienzan a evidenciarse en el sistema. “Hay docentes que tienen que recurrir a múltiples empleos o directamente renunciar. Esto no es un invento; ya hay casos concretos, como en la UBA, donde se registraron decenas de renuncias”, indicó.
A la par del reclamo salarial, Rodríguez señaló el fuerte ajuste presupuestario. “Se redujeron un 70% las becas estudiantiles y el presupuesto para el funcionamiento de las universidades es lamentable. Esto va a derivar en una situación explosiva”, advirtió.
Durante esta semana, el paro estará acompañado por clases abiertas, actividades públicas y una jornada central frente al Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán, con olla popular incluida. La intención, según explicó, es visibilizar el conflicto e involucrar a la sociedad.
En cuanto a la estrategia gremial, Rodríguez reveló que desde Adiunt impulsaron una postura más contundente que la finalmente adoptada a nivel nacional. “Nuestra posición era avanzar hacia un paro por tiempo indefinido, con evaluación semanal, para profundizar la movilización y forzar una respuesta inmediata”.
Sin embargo, esa propuesta no prosperó en el congreso de la federación. “Se optó por un esquema de paros escalonados, pero creemos que es necesario intensificar el plan de lucha ahora y no dilatarlo en el tiempo”, añadió.
Finalmente, insistió en que la responsabilidad del conflicto recae en el Gobierno nacional. “No hay convocatoria a paritarias, los aumentos son por decreto y no se cumple la ley. Este es el resultado de un ajuste sostenido que está deteriorando gravemente la universidad pública”, concluyó.







