La UAR señaló el problema central de Tucumán para ser sede del Mundial 2035: “No tiene estadio”

Félix Páez Molina aseguró que la provincia no cumple hoy con los requisitos de infraestructura y remarcó que la definición de las sedes dependerá de factores como estadios, hotelería y conectividad.

Felix Páez Molina, presidente de la UAR, habló sobre los desafíos de su gestión y los diferentes retos que se plantea para estos cuatro años. Felix Páez Molina, presidente de la UAR, habló sobre los desafíos de su gestión y los diferentes retos que se plantea para estos cuatro años.

Resumen para apurados

  • Félix Páez Molina, nuevo presidente de la UAR, advirtió que Tucumán carece hoy de estadios aptos para ser sede del Mundial 2035, en el marco de la postulación oficial de Argentina.
  • Molina asumió para profundizar el modelo institucional vigente y señaló que la infraestructura, hotelería y conectividad serán los ejes claves para definir las sedes nacionales.
  • Con Argentina compitiendo ante Japón y España por la sede, el proyecto busca consolidar el crecimiento regional del rugby y potenciar la formación de jugadores en todo el país.
Resumen generado con IA

El rugby argentino atraviesa una etapa de continuidad institucional que, lejos de buscar rupturas, apuesta a profundizar un modelo que ya dio resultados. En ese contexto asumió Félix Páez Molina como nuevo presidente de la Unión Argentina de Rugby, convirtiéndose en el primer dirigente cordobés en ocupar ese cargo. Con pasado como presidente del Jockey Club de Córdoba, de la Unión Cordobesa y vicepresidente primero de la UAR en los últimos cuatro años, su llegada no sólo responde al esquema de alternancia entre Buenos Aires y el interior, sino también a la consolidación de una estructura que, desde 2008, se caracteriza por la estabilidad y la ausencia de disputas internas. En diálogo con LA GACETA, el dirigente trazó los ejes de su gestión y dejó definiciones sobre el presente y el futuro del rugby argentino.

- El otro día leía el comunicado cuando asumiste y hablabas de un plan estratégico claro. Para este primer año, ¿cuáles serían tres decisiones concretas que te gustaría tomar?

-          Soy un convencido de que nuestro rugby debe seguir desarrollándose. Y cuando hablo de desarrollo, hablo de volver a los clubes. Que estén ordenados, que crezcan, que tengan más jugadores. Nuestro deporte es amateur y eso tiene que ser cada vez más importante dentro de la Unión. Ese es el primer gran eje. El segundo es el referato: es un área que viene creciendo, pero tiene que seguir desarrollándose en todo el país. Y el tercero es cultural. Tenemos que trabajar en la mirada que tiene la sociedad sobre el rugby. Mostrar lo que realmente es: un deporte que educa, que contiene, que forma personas. Ese es un desafío muy importante para los próximos años.

- Recién hablabas de una continuidad de más de 15 años. ¿Qué creés que se debe mejorar para dar el salto de calidad?

- El proceso es muy auspicioso. Hoy estamos entre los seis o siete mejores equipos del mundo, y eso no es menor. La organización es sólida, con recursos acotados pero bien administrados. Yo no creo que haya que cambiar cosas de fondo. Sí hay que seguir mejorando la comunicación, la parte comercial, darle una vuelta de tuerca a algunos aspectos, pero todo está bien encaminado. Más que cambiar, hay que profundizar lo que ya se viene haciendo.

-  Si uno mira los seleccionados, hay resultados en todos los niveles…

- Exacto. Tenés a Los Pumas compitiendo entre los mejores del mundo, a los Pumitas con buenos resultados en juveniles, al seven que fue campeón y sigue siendo protagonista, y al seven femenino creciendo. Hay mucho para disfrutar. Además, hay una estructura que acompaña: becas, educación, obra social, sponsors que aportan directamente al jugador. Es una organización bien pensada.

- En el último balance se hablaba de que el rugby está cerca de convertirse en el segundo deporte del país. ¿Por qué se da ese crecimiento?

- Creo que tiene que ver con varias cosas. Es un deporte de equipo, inclusivo, donde todos pueden participar. Pero también influye el rol de los clubes, que contienen a las familias, que educan, que generan sentido de pertenencia. Y, además, hay una organización sólida que da confianza. Eso hace que cada vez más gente se acerque.

- ¿Qué significa hoy tener una competencia como el Súper Rugby Américas?

- Es parte del proceso. Desde 2008 se viene construyendo un camino muy claro. En algún momento se entendió que había que desarrollar la región, y eso hoy es una realidad. El torneo crece, hay más público, mejor nivel. Es un escalón clave dentro de la pirámide: entre los juveniles y Los Pumas. Sin competencia, los jugadores no crecen, y esta competencia les da ese espacio.

- ¿Se extrañan los campeonatos argentinos?

- Sí, claro que se extrañan. A mí también me gustaban. Pero hay que entender que todo evoluciona. Antes se jugaba para 300 jugadores durante dos meses; hoy hay competencia para miles durante todo el año. Además, el interés había bajado mucho. Es parte del progreso.

- ¿Qué lugar ocupa Tarucas dentro del proyecto de la UAR?

- Es muy importante. Sabía que en Tucumán iba a haber una gran respuesta, porque es una provincia que vive el rugby. Y dentro de la estructura, Tarucas cumple el mismo rol que otras franquicias: desarrollar jugadores. Los mejores están ahí, y son los que después pueden llegar a Los Pumas. Es un paso clave dentro de la pirámide.

- El rugby femenino atraviesa un gran momento:  ¿cuál es la clave del éxito de Las Yaguaretés?

- Es el resultado de un proceso. Hace años se vienen tomando decisiones para desarrollarlo, y hoy se ven los resultados. No es casualidad. Cuando trabajás con planificación, los resultados llegan. Hay que seguir apostando a eso.

- Sobre el Mundial 2035, ¿en qué etapa está el proyecto?

- Falta tiempo. Es un proceso largo, de al menos un año. Hay que cumplir con todos los requisitos y tener paciencia. La candidatura está entre Japón, España y Argentina, y yo soy optimista. Creo que Argentina se merece un Mundial. Sudamérica viene creciendo mucho y sería muy importante que se mire hacia esta región.

- ¿Tucumán tiene chances de ser sede?

- Hoy es prematuro decirlo. Hay muchos factores: estadios, hotelería, conectividad- A Tucumán lo que lo complica es que no tiene un estadio con el espacio reglamentado para jugar al rugby. Seguramente habrá pocas sedes en el país. Todo eso lo definirá Sudamérica Rugby más adelante.

- ¿Y Santiago del Estero puede picar en punta como sede?

-  No lo sé todavía. Hay cuestiones como la hotelería y la infraestructura que se van a evaluar más adelante. Seguramente será un proceso en el que se analizarán todos los factores necesarios. Hoy no estoy en condiciones de decir quién sí y quién no. Eso se definirá cuando haya que presentar y evaluar las candidaturas concretas.

- ¿Qué debería haber cambiado en el rugby argentino para que consideres exitosa tu gestión?

- La cantidad y la calidad de jugadores. Si tenemos más chicos jugando y mejor formados, eso va a mejorar automáticamente la punta de la pirámide. Y también me importa algo fundamental: que sean buenas personas. Para mí, el éxito es eso: más jugadores, mejor nivel y mejores valores.

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