Horror en un country de Salta: la médica relató cómo halló el cuerpo de Mercedes y complicó más a Figueroa

Agustina Ibarra, la médica que declaró en el juicio es cuñada de la víctima y aportó un testimonio clave para reconstruir el crimen en El Tipal. Su relato, técnico y profundamente conmovedor, permitió conocer en detalle cómo fue el hallazgo del cuerpo de Mercedes

Horror en un country de Salta: la médica relató cómo halló el cuerpo de Mercedes y complicó más a Figueroa Horror en un country de Salta: la médica relató cómo halló el cuerpo de Mercedes y complicó más a Figueroa
Por Santiago Mendieta 07 Abril 2026

Resumen para apurados

  • Agustina Ibarra declaró en el juicio en Salta por el femicidio de Mercedes en el country El Tipal, aportando datos clave que complican la situación procesal de José Figueroa.
  • Ibarra, médica y cuñada de la víctima, detalló el hallazgo del cuerpo. Figueroa alega que no tuvo intención de matar, contradiciendo los peritajes y testimonios presentados.
  • Este testimonio es fundamental para desarticular la estrategia de la defensa. El proceso genera gran impacto social en Salta y busca justicia por un crimen que conmocionó al país.
Resumen generado con IA

Escuchar nota

Tu navegador no soporta HTML5 audio

La Sala de Grandes Juicios de Salta fue testigo este lunes de una de las declaraciones más prolongadas y determinantes en lo que va del debate contra José Figueroa. Durante varias horas, la médica Agustina Rodríguez Ibarra, cuñada de la víctima, sostuvo un relato técnico y a la vez desgarrador que no solo permitió reconstruir con precisión quirúrgica la escena del crimen en el barrio El Tipal, sino que también desnudó -una vez más- la arquitectura de control que asfixiaba a Mercedes.

El alerta: un audio de perdón y miedo

El viernes 4 de agosto de 2023, Rodríguez Ibarra se encontraba en el hospital cuando recibió un llamado de su pareja, Francisco Kvedaras, pidiéndole que acompañara a su madre hasta el barrio privado, El Tipal. Su suegra, María Jiménez, había recibido un mensaje de voz de José que encendió todas las alarmas: "Era un audio que pedía perdón, que estaba mal, que tenía que cuidar a los chicos y que ella (María) tenía miedo", recordó la testigo.

Al llegar a la vivienda en el barrio privado, la médica notó que la camioneta y la moto de José estaban allí, con las llaves puestas, pero faltaba el auto de Mercedes. La empleada doméstica, Alicia, se mostraba nerviosa y les advirtió: "Está pasando algo raro", mencionando que alguien más ya había ido a preguntar por Figueroa. Ante la ausencia de respuestas, la búsqueda se trasladó inicialmente al Cerro Elefante, lugar donde la pareja solía ejercitarse, sin obtener resultados. Para agilizar el rastreo, Agustina y su suegra buscaron la camioneta de Mercedes Ibarra (madre de Agustina), quien se sumó a la búsqueda.

El hallazgo

Fue una ubicación enviada por Manuel Kvedaras, otro familiar, la que los condujo a la propiedad del padre de Figueroa. Allí, bajo un árbol, divisaron el automóvil con los vidrios empañados. Agustina relató que, tras el grito de su mamá al abrir una puerta, ella se acercó y llamó de inmediato al 911: "Yo inicialmente pensé que estaban los dos muertos”.

Como profesional de la salud, Rodríguez Ibarra describió con precisión técnica la escena dentro del vehículo. José Figueroa se encontraba en el asiento del conductor, caído hacia el lado del acompañante, con el torso desnudo y vistiendo solo pantalones de vestir claros y zapatillas marrones. Presentaba una lesión en el lado izquierdo del cuello y cortes en las muñecas y manos. "Cuando yo le tocaba y le decía 'Jota, Jota', veía que tenía como una reacción a nivel de los párados", recordó sobre el momento en que notó que él seguía con vida, lo que derivó en su traslado urgente en "código rojo".

Horror en un country de Salta: la médica relató cómo halló el cuerpo de Mercedes y complicó más a Figueroa

La escena trasera y los signos de violencia

Mercedes, por su parte, se encontraba en el asiento trasero, boca abajo, con el cabello hacia delante y la cabeza orientada hacia el lado del conductor. Vestía un remerón y ropa interior, y estaba parcialmente cubierta por una toalla blanca. La médica detalló que la víctima tenía la "piel muy pálida y violácea", presentaba "moretones" y una lesión cortante de unos 3 centímetros en el brazo derecho. Debido a que el cuerpo no entraba de largo en el asiento, sus piernas no estaban completamente apoyadas, sino que se encontraban "como elevadas un poco".

Durante la declaración, se hizo hincapié en un término técnico específico: el cuerpo estaba "petequeado". La testigo explicó ante el tribunal que esto consiste en "puntitos rojos violáceos, como moretones pero muy pequeñitos", los cuales observó principalmente "a nivel de la espalda y no recuerdo si los brazos". Asimismo, detectó manchas en el brazo derecho que, según su apreciación médica, no provenían de sus propias heridas, sino que podrían ser "salpicadas del corte de José" Figueroa.

Control y manipulación como moneda corriente

Al ser consultada sobre la personalidad del acusado, la médica fue tajante y ratificó sus declaraciones previas: "Cuando conocí a José me pareció que era una persona verbalmente violenta y un manipulador". Según su observación, Figueroa era una persona "controladora" que constantemente buscaba "minimizar la opinión" de Mercedes y utilizaba lo material (viajes o regalos) como herramienta de manipulación cuando surgían conflictos.

Rodríguez Ibarra también mencionó que Mercedes tenía "muchas ganas de trabajar" y alcanzar su independencia, habiendo estudiado inglés y pedido ayuda para buscar empleo poco antes de su muerte. La médica relató que existía un patrón donde, ante situaciones de crisis, Figueroa interponía lo económico para mitigar el problema: "siempre era muy con lo material de por medio... aparecía algo de esto como de un viaje o regalo".

Incluso recordó que, durante unas vacaciones en Brasil, observó que había "mucho choque" y que la pareja discutía por cualquier motivo, notando que siempre "la última palabra la tenía José". Actualmente, los hijos de la pareja viven bajo el cuidado de Agustina y Francisco.

El resguardo de los niños

Hacia el final de la jornada, y antes de pasar a un cuarto intermedio hasta este martes 7, el foco del debate se desplazó hacia la protección de las víctimas indirectas del crimen. La asesora de Menores e Incapaces, Marta Bustos, en representación de los hijos de la pareja, solicitó una medida cautelar con carácter de urgencia para restringir la exposición pública de los menores. El pedido busca evitar que las menciones, detalles íntimos o comentarios que surjan durante las declaraciones testimoniales trasciendan a la esfera mediática, garantizando así la integridad psicológica de los niños.

El Tribunal hizo lugar a la solicitud de manera inmediata y sin oposición de ninguna de las partes. Al fundamentar la decisión, la presidenta del Tribunal fue categórica sobre la colisión de derechos en juego: "Entendemos la libertad de prensa contemplada en nuestra Constitución Nacional, pero ningún derecho es absoluto", sostuvo la magistrada, subrayando que la prioridad del cuerpo judicial es "preservar la integridad de estas víctimas indirectas del hecho principal".

Bajo este lineamiento, tanto la fiscalía como la querella y la propia defensa de José Figueroa adhirieron a la restricción, estableciendo un cerco de confidencialidad sobre cualquier dato que pueda vulnerar la privacidad de los hijos de la víctima.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios