ANTICIPAR. Los parámetros cambiaron: prevenir una fractura de cadera es mucho más económico que tratarla.

El Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia en la Atención (NICE, por sus siglas en inglés National Institute for Health and Care Excellence) de Londres actualizó la guía sobre prevención de las caídas en adultos con una modificación clave. Las directivas de la NG249, como se la conoce mundialmente, cambian el enfoque de la edad y baja de los 65 años a los 50, es el momento de alerta para las personas que presenten condiciones de riesgo. Se prioriza detectar a quienes han caído una sola vez en el último año para intervenir antes de que ocurra una lesión grave.
La evaluación debe incluir lo siguiente: revisión de medicación, especialmente psicotrópicos que alteran el equilibrio; salud física, revisión de la visión, el calzado, la fuerza muscular, la presión arterial al ponerse de pie y el estado cognitivo y evaluación del miedo a caer.
La nueva guía enfatiza que los pacientes hospitalizados no deben permanecer en cama todo el tiempo; se les debe animar a moverse para evitar la pérdida de masa muscular. Y remarca que los programas de ejercicio deben ser progresivos, no basta con caminar; se recomiendan ejercicios que desafían el equilibrio y aumenten la fuerza de forma gradual.
Aunque las guías NICE son el estándar mundial y se consultan mucho en ámbitos académicos y hospitalarios de alta complejidad (como el Hospital Italiano o el Hospital de Clínicas), su aplicación en el hogar promedio argentino todavía enfrenta desafíos culturales.
Los consejos
En cuanto a los riesgos en el hogar se destaca el cuidado de la iluminación tener luz; pero cuidar detalles como interruptores al principio y al final de la escalera o pasillo y uso de luces nocturnas automáticas (sensores de movimiento) en el trayecto de la cama al baño. En el suelo, si hay alfombras, hay que eliminar las que están sueltas y sino fijarlas con cinta de doble cara de alta resistencia.
En la actualidad son muy comunes las caídas por los cables que cruzan zonas de paso, como teléfonos o cargadores de celulares. Según las estadísticas, el baño es la zona de mayor impacto por lo que la guía recomienda la instalación de barras de apoyo y no agarrarse del toallero, que no soporta peso.
Un punto curioso de la nueva guía se centra en las mascotas. La recomendación es ponerle cascabeles o collares de colores brillantes a los gatos y perros pequeños para evitar tropezar con ellos, especialmente si el dueño tiene visión reducida.
Por último, el calzado también hace la diferencia según los británicos está prohibido andar en medias o con pantuflas abiertas tipo suecos. El calzado debe ser cerrado y con suela antideslizante, incluso dentro de casa.
¿Qué tanto se consulta en Argentina?
En el país, la recepción de estas guías está bien fragmentada. Lo crítico es que hay una resistencia cultural más que nada y, por lo general, se llega a ellas luego de la primera caída y no como prevención primaria. En Argentina, estudios recientes muestran que casi el 25% de los adultos mayores tienen un riesgo elevado de caída, pero menos del 10% ha adaptado su hogar siguiendo normas internacionales como las de la guía NG249.







