
Durante los primeros días de abril, el grupo Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Famaillá -con colaboración de las Agencias de Extensión Rural Monteros, Graneros y Aguilares- llevó a cabo una evaluación del estado madurativo de los cañaverales en Tucumán. El objetivo de esta evaluación es difundir la evolución del rendimiento fabril a través de la presente campaña. Este informe constituye el primer monitoreo para 2026.
Para el muestreo se seleccionaron 26 localidades representativas del área cañera de la provincia, abarcando las zonas de producción centro, noreste y sur. Se tomaron muestras de las variedades de mayor difusión comercial y otras en proceso de adopción. El análisis corresponde a un esquema de evaluación que permite llevar adelante la comparación con años anteriores al conservar la misma fecha de muestreo y la distribución de localidades representativas.
Se recolectaron 166 muestras, constituidas por 10 tallos limpios, pelados y correctamente despuntados. Fueron procesadas dentro de las 24 horas en un trapiche experimental con extracción cercana a un 45% y presión constante de 150 kg/cm². Se registró el peso de tallos y a partir del jugo, se obtuvieron los valores de Pol en Caña (%), Pureza (%) y Rendimiento Fabril Teórico (RFT). Los valores reportados en este informe corresponden a niveles de azúcar estimados a partir de caña “limpia”, sin incidencia de materias extrañas, e independientes de factores operativos relacionados a la cosecha.
En los Cuadros 1, 2 y 3 se detallan los resultados del rendimiento fabril obtenidos a partir del muestreo realizado para las zonas central, noreste y sur, respectivamente.
En términos generales, se observó un retraso en la maduración de los cañaverales en toda la provincia, aunque con algunas particularidades según la región:
• Zona central: presentó el valor de RFT más elevado (7,38%), con una diferencia promedio de un 1% por arriba de la zona noreste. Esta región es la más heterogénea porque abarca una amplia franja desde el piedemonte hasta la llanura deprimida, por lo cual manifiesta una mayor variabilidad entre localidades (un 2,7% de diferencia entre el máximo y mínimo), respecto de las demás regiones (cuadro 1).
• Zona Sur: registra un RFT promedio de un 6,98%, con un máximo de diferencia entre localidades de un 2% (cuadro 2).
• Zona Noreste: mostró los valores de RFT más bajos para las zonas evaluadas (6,37%). Fue la región más homogénea con una diferencia máxima entre localidades del 1,2% (cuadro 3).
Rendimiento medio
En el cuadro 4 se muestran los valores promedio en la provincia para la campaña en curso y la comparación con resultados obtenidos en el último quinquenio 2021/2025.
El rendimiento fabril teórico promedio para Tucumán registrado en este primer muestreo resultó de 7,09%, lo cual se sitúa notablemente por debajo de la media para el quinquenio 2021/2025 de 8,28%; es decir, un 1,2% inferior. Esto pone en evidencia un retraso en la acumulación de azúcar en comparación con los datos obtenidos en años anteriores (cuadro 5). Asimismo, el valor medio registrado para la pureza del jugo fue un 5,16% inferior respecto del último quinquenio.
Cabe mencionar que el peso promedio de tallo registrado en 2026 fue de 730 gramos, lo cual muestra diferencias mínimas con el valor promedio obtenido en 2025 (750 g). Este dato confirma que, a pesar de la abundancia hídrica, los cañaverales no alcanzaron un crecimiento superior, posiblemente limitado por la baja radiación solar registrada durante el periodo de gran crecimiento.
En el cuadro 5 se detallan los valores obtenidos para las variedades de caña de azúcar de mayor difusión en Tucumán y otras en proceso de adopción. Entre las variedades más precoces se destacan INTA TUC 03-617, INTA CP 98-828 y TUC 03-12, con valores de RFT entre 8,9% y 9,9%. Por su parte, LCP 85-384 -la principal variedad plantada en la provincia- se sitúa por debajo de estas con un RFT de 8,45%; seguida por TUC CP 77-42, L 91-281, TUC 00-19, TUC 02-22, TUC 95-10 y TUC 06-17, que mostraron valores entre de RFT entre 7,3% y 8,2% (cuadro 5).
Variables meteorológicas
El informe detalla, también, lo ocurrido en el lapso de enero a marzo en relación con las variables meteorológicas de mayor relevancia para el cultivo.
• Precipitaciones: en términos generales, se registró un marcado exceso hídrico en toda la provincia. En enero se registraron valores promedio superiores a la media en torno a los 70 mm en las zonas centro y sur, representando aproximadamente un 30% más de volumen. En febrero no se registraron excesos marcados, pero con muchos días con lluvia, variando entre las localidades entre 13 y 19 días. En marzo se registraron precipitaciones que abarcaron 18 a 21 días. Estas superaron los valores medios, con alta variabilidad entre localidades y diferencias respecto de la media entre 80 mm y 150 mm.
• Radiación y heliofanía: el trimestre se caracterizó por una nubosidad persistente, con una heliofanía efectiva muy por debajo de lo normal (desvíos negativos de hasta 2,3 horas diarias). Esta reducción se fue acentuando progresivamente desde enero. La radiación como medida de la intensidad de la luz se presentó en marzo con una diferencia de 80 Ly/día.
• Temperatura: las mínimas se mantuvieron elevadas (desvíos de +1,2° C a +1,7° C), mientras que las máximas fueron normales respecto de la media. Esto redujo drásticamente la amplitud térmica, factor indispensable para el proceso de síntesis y acumulación de sacarosa.
• Evapotranspiración: a diferencia del verano 2024-2025 (cuando se registraron valores de evapotranspiración potencial superiores en más de 50 mm respecto del promedio histórico, lo que generó un fuerte estrés hídrico por la combinación de alta temperatura y escasez de lluvias), en el primer trimestre de 2026 la situación fue inversa, con una reducción de la demanda atmosférica y desvíos negativos de heliofanía (hasta dos horas menos de sol por día) y evapotranspiración significativamente menor que en la campaña previa.
Consideraciones finales
La campaña 2026 inicia con valores inferiores de rendimiento fabril respecto de los últimos cinco años. El exceso de precipitaciones junto con la baja disponibilidad de radiación y la escasa amplitud térmica durante el primer trimestre ha favorecido que el cultivo priorice el consumo metabólico por sobre la acumulación de reservas.
A diferencia de la campaña 2025, en la cual el crecimiento de los cañaverales estuvo limitado por el estrés hídrico y térmico, en 2026 se observa un impacto del exceso de humedad y falta de energía lumínica, lo que deriva en valores de maduración inusualmente bajos para la época.
El grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá continuará con el monitoreo del ciclo madurativo de los cañaverales en las semanas previas a la molienda.







