Cascada Los Pizarro, la majestuosidad del agua a pocos kilómetros de la Capital. Imagen: Wikiloc
El sur tucumano esconde una de las joyas más imponentes de toda la región. Tras una travesía por la inmensidad de la selva, el preludio de una escena asombrosa se anuncia a los oídos: el borbotar del agua anticipa la llegada a la cascada más alta del Noroeste Argentino. La caída de Los Pizarro es un salto de agua que sorprende con su majestuosidad sin reservas.
Para los tucumanos, puede ser bastante sencillo llegar a una de las maravillas más impresionantes del NOA. Tras una hora y media de trayecto en auto, se alcanza la localidad de La Cocha, donde al oeste de la Ruta 38 se encuentra este recorrido natural único.
Un desafío para los sentidos en las Yungas
El esfuerzo a veces lleva a una gratificación mayor y, tras una caminata que demanda cierto estado físico, es posible alcanzar la meta. El sendero puede hacer jadear a quienes intentan sortear la espesura de las yungas entre piedras, calor e insectos. Sin embargo, cada gota de sudor vale la pena al vislumbrar el velo blanco que se desprende desde la montaña.
La aventura comienza en las cercanías del viejo dique Los Pizarro, atravesando primero campos de citrus y soja antes de que la selva se cierre por completo. Luego se debe trepar y cruzar vertientes, donde es fundamental estar atento al camino. Si bien no es un ascenso de alta montaña, existen tramos donde las señales pueden desdibujarse entre la vegetación. Por ello, es indispensable realizar la travesía con un guía turístico habilitado o en compañía de lugareños, ya que la densidad del monte tucumano puede desorientar incluso al más atento.
Naturaleza virgen y aguas imponentes
Esta atracción, resguardada de la masividad turística, invita a adentrarse de lleno en lo silvestre. Allí donde los GPS no son más que trazados sin sentido, es posible conectar con una caída tipo cortina que, según datos de Tucumán Turismo, ronda los 80 metros de altura. Al llegar, el sonido del agua golpeando la roca silencia cualquier rastro de estrés urbano.
La catarata cuenta además con un piletón de una profundidad considerable y casi 50 metros de diámetro, ofreciendo espacio de sobra para la natación. No obstante, se recomienda precaución y conocimientos de nado, ya que el agua —helada y cristalina— puede ser traicionera para quienes no tienen experiencia en espejos de agua naturales.
A diferencia de otros puntos turísticos de la provincia, Los Pizarro se mantiene en un estado casi virgen. Esto significa que no encontrarás merenderos, bares ni infraestructura comercial en el sitio. La premisa es clara: llevar todo lo necesario (agua potable, comida liviana y frutas) y regresar con los residuos para preservar el entorno.









