INTERNA. Aráoz apuntó con dureza contra el entorno de Garolera.
El conflicto entre los concejales de Yerba Buena, Walter “Kabuby” Aráoz, alineado con el gobernador Osvaldo Jaldo, y Gabriela Garolera, cercana a la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, expone una nueva tensión dentro del peronismo tucumano con derivaciones en la Justicia y el Concejo Deliberante.
Tras la denuncia por presunta violencia política, institucional y psicológica presentada por Garolera, el edil Aráoz salió a rechazar las acusaciones y aseguró que avanzará con una contraofensiva judicial. “No tengo intercambio de palabra con ella”, sostuvo en diálogo con LA GACETA, al reconstruir lo ocurrido durante la reunión de Labor Parlamentaria.
El concejal afirmó que el encuentro se desarrolló en el recinto y con la presencia de otros ediles, lo que -según planteó- descarta cualquier situación de agresión en privado. “Cuando llegué al lugar, ella estaba a los gritos y acusando de manera violenta a algunos de sus pares que cuestionaban su proyecto de controles toxicológicos”, señaló. En esa línea, Aráoz cuestionó la iniciativa y el trasfondo político del planteo. “Para hacer un proyecto de ley hay que informarse, leer, sino parece todo plagio, un corte y pegue. Tengo la sangre más limpia que cualquiera de ellos, no me opongo al proyecto, pero ya hay una ley sancionada en 2016 que trata ese tema”, expresó.
El edil fue más allá y atribuyó la denuncia a una maniobra política dentro del propio espacio. “Ella es esposa de un político que la maneja. Hay un entramado político detrás de esto. Pienso que quizás esto podría ser una operación política de Alejandro Sangenis (h) o de la doctora Rossana Chahla que es su jefa”, lanzó.
Además, pidió a sus pares que respalden su versión de los hechos. “Pido a los concejales que estuvieron presentes y al presidente (Javier) Jantus que no se dejen influenciar y digan exactamente lo que pasó, pero con la verdad. Yo iré a la Justicia porque considero que se está haciendo uso y abuso de la condición de género porque ni siquiera hubo un cruce de palabras. Desde lo que pasó con Álvaro Apud (PRO) hace un año y medio, para mí esta concejal es como que no está”, afirmó. En tono duro, agregó: “Personas malvadas, dañinas, con tono perverso y siniestras se metieron en esta situación y tengo que salir de la mejor manera resguardando mi imagen y mi honor”.
El concejal también anticipó cómo actuará en las próximas horas. “Voy a recolectar las pruebas suficientes que determinen que esta persona está mintiendo y tendrán que actuar y testificar desde el Concejo, los ediles tendrán que salir a decir exactamente lo que pasó”, remarcó.
Por último, añadió: “El jueves a las 9.30 hay sesión en el Concejo, me voy a presentar con mucho honor”.
“Es un tema judicial”
Consultada por LA GACETA, Gabriela Garolera ratificó su denuncia y anticipó nuevas presentaciones judiciales. “Este es un tema judicial, no del Concejo. Que él haga sus presentaciones, es su palabra contra la mía”, sostuvo.
La edil también describió el impacto personal del episodio. “No la estoy pasando bien, es una persona violenta y no quiero exponerme porque lleva gente para gritarme”, afirmó, y remarcó que el conflicto se originó a partir de su proyecto de exámenes toxicológicos. “El jueves, cuando se trate en el Concejo, se pondrá en evidencia a cada uno de los concejales”, advirtió.








