La verdad sobre ingerir salvado en el desayuno

No está contraindicado, pero sí hay que tener en cuenta los efectos que puede causar si se lo combina con otros alimentos.

PROCESADO. Además de su presentación tradicional, las panificadoras ofrecen diferentes productos con salvados. PROCESADO. Además de su presentación tradicional, las panificadoras ofrecen diferentes productos con salvados.
Hace 2 Hs

No somos la misma persona metabólicamente a las 8 de la mañana que a las 11 de la noche. Comer salvado por la mañana y sus efectos negativos, es un mito bastante común, pero la realidad científica es matizada. No es que "no se deba" comer, sino que depende de con qué sea acompañado y del estado del sistema digestivo de cada individuo.

El salvado es rico en ácido fítico. Esta sustancia tiene la capacidad de unirse a minerales como el hierro, el calcio y el zinc, impidiendo que el cuerpo los absorba.

El mito del “no” por la mañana viene por ese lado. Mucha gente desayuna lácteos (calcio). Si se mezcla leche o yogur con una cantidad excesiva de salvado puro, el calcio de ese desayuno se estaría aprovechando menos. Entonces, no hace falta dejar de comerlo; basta con no abusar de la cantidad o separar un poco el consumo si hay una deficiencia de hierro o calcio.

La fama 

El salvado tiene su fama popular, más allá de la científica, en que es excelente para combatir el estreñimiento porque acelera el tránsito. El salvado de trigo es fibra insoluble pura. Si el intestino es sensible o se sufre de colon irritable, comerlo a primera hora con el estómago vacío puede ser algo agresivo. Causará inflamación, gases o pesadez si el cuerpo no está acostumbrado.

¿En qué punto es fantástico comer fibra por la mañana?

La ciencia indica que evita picos de glucosa. El salvado hace que el azúcar de otros alimentos (como el de una fruta o el pan) pase a la sangre de forma mucho más lenta, dando energía estable. Lo que conviene hacer en caso de que el salvado sea del agrado del paladar en el desayuno, específicamente, tiene que ver con la hidratación. Adaptarla teniendo en cuenta que el salvado absorbe muchísima agua; con poco líquido, puede causar el efecto contrario (estreñimiento), un vaso grande de agua es lo ideal para acompañar la ingesta de salvado. 

La moderación es fundamental: no hace falta comer una montaña de salvado. Con una o dos cucharadas soperas es suficiente para obtener los beneficios sin bloquear la absorción de minerales.

Si el salvado está cocido (en un muffin casero o pan integral), el calor reduce parte del ácido fítico, haciéndolo más amigable con los minerales del cuerpo. No hay una contraindicación médica para no comerlo a la mañana, siempre y cuando la persona no tenga anemia o déficit de calcio severo y no deje de acomparlo con mucha agua.

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