OTRA FOTO. Gobernadores, en el CFI, en una reunión anterior. Jaldo y otros mandatarios está vez no irán.

La conflictividad docente que paraliza a 15 jurisdicciones del país es el síntoma más agudo del estrés financiero que atraviesan las provincias. Mientras los gremios exigen recomposiciones salariales que sigan el ritmo de la inflación, los gobernadores aseguran haber llegado al límite de sus posibilidades.
En un escenario de "cajas vacías", los mandatarios denuncian que deben absorber con recursos propios los fondos especiales que la Casa Rosada recortó, en medio de un desplome de la recaudación y de las transferencias nacionales.
La fragilidad fiscal de los distritos provinciales domina la agenda política. Analistas del sector coinciden en que la mayoría de las provincias ya licuó el superávit que ostentaba meses atrás. Las proyecciones no son optimistas: no se vislumbra una reactivación económica que alivie las cuentas en el corto plazo.
El espejismo de mayo y el reclamo de "blindaje"
Desde el Poder Ejecutivo Nacional intentan calmar los ánimos con una promesa: en mayo, la coparticipación repuntará gracias al ingreso de la primera cuota anual del Impuesto a las Ganancias de las empresas.
Si bien el año pasado este salto fue significativo por el impacto de la devaluación en los balances contables, los ministros provinciales desconfían de su sostenibilidad. "Con un alivio estacional no alcanza; sin reactivación, volveremos a la caída", advirtió el titular de Hacienda de una provincia de peso.
En las mesas de negociación -donde también se discute la reforma política de Javier Milei- comenzó a circular una palabra clave: “blindaje”. Es el eufemismo que utilizan los gobernadores para advertir que los números no cierran para cubrir salarios, garantizar prestaciones básicas y tapar los huecos que dejó la administración central al dar de baja programas nacionales.
Ante la urgencia, resurgen viejos reclamos, como la coparticipación del Impuesto al Cheque. Ambas partes saben que el uso discrecional de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) -herramienta que el Gobierno libertario utiliza, al igual que sus antecesores, para ganar aliados en el Congreso- es hoy insuficiente para robustecer las finanzas del interior.
El dilema de Caputo
El objetivo de los gobernadores es lograr un acuerdo donde la Nación acepte resignar fondos, una meta que choca de frente con la estrategia del ministro Luis Caputo. Aunque el Palacio de Hacienda logró sostener el superávit primario (0,4% del PBI) en el primer bimestre, lo hizo sobre una recaudación que hilvana siete meses de caída.
Caputo, por su parte, presiona para que las provincias bajen Ingresos Brutos, algo que los gobernadores descartan de plano por el impacto fiscal que implicaría. La alternativa de un nuevo Pacto Fiscal asoma en el horizonte, aunque el historial de acuerdos incumplidos o suspendidos genera escepticismo. Para los especialistas, la única salida real es una reforma fiscal integral coordinada, una solución que requiere un tiempo que la urgencia actual no concede.
"No hay plata": la ironía que recorre las gobernaciones
"Que no haya clases nos golpea, pero lo que realmente no hay es plata", ironiza un mandatario provincial, parafraseando el mantra presidencial. El mapa del conflicto docente se extiende por Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Misiones, Salta, Río Negro, San Juan, Jujuy, La Rioja y Catamarca. En Entre Ríos, Rogelio Frigerio debió cerrar la paritaria por decreto ante la falta de acuerdo, mientras que Tucumán, Chubut y Mendoza lograron treguas precarias tras semanas de tensión.
Otro foco de incendio son las cajas de jubilaciones no transferidas. Provincias como Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Chaco y Misiones están aceptando pagos de Anses muy inferiores a lo que reclaman con tal de recibir algo de aire financiero. El déficit previsional hoy lo cubren los tesoros provinciales, un costo político y económico que se vuelve insostenible.
El riesgo del efecto dominó
"Creer que la crisis provincial no afectará a la Nación es un error", analizó un ex funcionario con vasta experiencia en el vínculo con el Interior. La solución no parece ser solo el endeudamiento, al que ya recurrieron CABA, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos para enfrentar los vencimientos de este año.
La reciente gira de 11 gobernadores por Nueva York junto a la comitiva presidencial buscó mostrar potencial productivo y sondear financiamiento externo. Sin embargo, al regresar al país, el consenso es unánime: la sintonía protocolar del viaje no frenará el reclamo por los fondos pendientes. La pulseada por los recursos apenas comienza.







