Esmeralda fue hallada a 300 metros de su casa, en Cosquín: cuál es la principal hipótesis

Tras horas de angustia y un amplio operativo de búsqueda, Esmeralda Marisa Pereyra López, la niña de dos años que había desaparecido en Cosquín (Córdoba), fue encontrada con vida y en buen estado de salud.
El hallazgo se produjo poco después de las 11 de este jueves, cuando efectivos de la División Motos de la Policía realizaban un rastrillaje y dieron con la menor en un descampado próximo a su vivienda, a unos 300 metros lineales del lugar donde había sido vista por última vez. “La encontraron, la encontraron”, gritaron los familiares al conocer la noticia.
Según confirmaron las autoridades, la niña no presentaba signos de deshidratación. Además, el sitio donde fue hallada ya había sido revisado durante las primeras horas del operativo, lo que llevó a los investigadores a considerar la posibilidad de que haya sido dejada allí posteriormente y que no permaneciera en ese lugar durante toda la noche.
El área donde apareció forma parte de un predio del Ejército. El fiscal General de la Provincia, Juan Manuel Delgado, indicó que las circunstancias de la desaparición aún no están claras y continúan bajo investigación.
Por su parte, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, señaló que no hay personas detenidas y que la menor ya se encuentra con sus padres, quienes la trasladarán a un hospital para su evaluación. “Lo importante es que está sana y bien y lo demás será materia de investigación”, sostuvo.
Un operativo de gran magnitud
La búsqueda de la niña movilizó a fuerzas de seguridad en toda la ciudad de Cosquín y el valle de Punilla. Durante el operativo se rastrillaron las riberas de los ríos de la zona y se intensificaron los controles vehiculares en los accesos a la ciudad.
Todos los integrantes de la familia prestaron declaración testimonial y sus teléfonos fueron secuestrados para avanzar con las pericias. El Ministerio Público Fiscal informó que en el operativo participaron 90 efectivos, con apoyo de drones con detección de calor y equipos de la división canes.
Además, se analiza el registro de celdas telefónicas y las imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas. En ese sentido, los investigadores tienen expectativas sobre registros de cámaras ubicadas en las inmediaciones de la vivienda, una de ellas en diagonal y otra a unos 30 metros.
La desaparición fue advertida por su madre, Tania López, de 24 años, quien se encontraba cocinando en su casa, ubicada en calle Jacinto Piedra al 460. Cerca de las 14.30 notó que la niña ya no estaba en el lugar.
El padre de la menor, quien es militar y está separado de la madre, sufrió una crisis de nervios en la vivienda y debió ser contenido por familiares.
Fuentes de la investigación calificaron el caso como “muy extraño”, mientras avanzan las pericias para determinar qué ocurrió durante las horas en que la niña estuvo desaparecida.






