San Martín y una historia que parece escrita por el destino en la previa del choque con Nueva Chicago

Laureano Rodríguez nació en San Martín de Mendoza, debutó en el club de su ciudad y ahora busca afirmarse en el conjunto de Bolívar y Pellegrini.

San Martín y una historia que parece escrita por el destino en la previa del choque con Nueva Chicago

“El objetivo grupal que tiene San Martín es ascender; no queda otra. Es un club grande y la gente te lo exige”. La frase de Laureano Rodríguez sintetiza el contexto que rodea al equipo en este arranque de la Primera Nacional y también el momento que atraviesa el mediocampista mendocino dentro del plantel. Con apenas tres fechas disputadas, el volante fue titular en todos los partidos del ciclo de Andrés Yllana y empieza a afirmarse en un puesto que todavía busca dueño. 

El mediocampista, que sería titular esta tarde contra Nueva Chicago, llegó a Tucumán a comienzos de este año y rápidamente comenzó a encontrar su lugar dentro del plantel. La adaptación, según explicó, fue más rápida de lo que imaginaba. “Lo primero que uno mira es la provincia y el club. La verdad que apenas lo ves te conquista al 100% la gente. Sabía que era un club grande dentro de la categoría”, contó Rodríguez en diálogo con LA GACETA al recordar los primeros días tras su llegada. “La ciudad nos dio muchas sensaciones buenas; la teníamos como una ciudad tranquila y eso ayuda mucho para adaptarse mejor”, agregó.

Su historia futbolística comenzó en Mendoza y, curiosamente, siempre estuvo ligada al mismo nombre. Rodríguez nació en el departamento de San Martín, dio sus primeros pasos como profesional en San Martín de Mendoza y ahora defiende los colores del conjunto de Bolívar y Pellegrini. Esa coincidencia, según explicó, siempre fue motivo de bromas dentro de su familia. “Mi familia me cargaba mucho con eso, me decía que estos colores me siguen a todos lados”, relató entre risas. “Yo soy de San Martín, Mendoza, y arranqué jugando en el ‘Santo’ de esa ciudad. Ahora me toca estar en este club, así que estoy contento y feliz por la oportunidad”, expresó.

En el “Chacarero” comenzó a construir su recorrido como profesional. Debutó en 2020 y con el paso de las temporadas logró consolidarse dentro del plantel. Allí disputó más de 40 partidos oficiales y fue parte del equipo que consiguió el ascenso al Torneo Federal A en 2023, temporada en la que además fue distinguido como el mejor jugador sub-20 de la categoría. Ese rendimiento le permitió dar el salto a la Primera Nacional en 2024 con Almagro, donde sumó continuidad en una categoría mucho más exigente.

Más adelante también tuvo un paso por Independiente Rivadavia, club con el que llegó a debutar en Primera. Aunque su participación fue breve, aquella experiencia le permitió tomar contacto con otra velocidad de juego y con un nivel de exigencia mayor. Entre sus etapas en Mendoza, Almagro e Independiente Rivadavia, Rodríguez acumuló más de 70 partidos como profesional antes de llegar a San Martín.

En ese sentido, la adaptación a la provincia también implicó comenzar una nueva etapa lejos de su lugar de origen. Rodríguez llegó acompañado por su novia y empezó a construir su rutina en Tucumán, aunque el vínculo con su familia en Mendoza sigue siendo muy cercano. “Soy muy familiero”, contó. “La distancia te toca un poco, pero estamos permanentemente en videollamada con mi familia, tratando de compartir cosas aunque sea a la distancia”.

Respira fútbol en su casa

El fútbol, además, atraviesa buena parte de su entorno familiar. Tiene cuatro hermanos y dos de ellos también están vinculados con el deporte. “Tengo un hermano más chico que juega ahí en San Martín y una hermana que está en Godoy Cruz”, explicó el mediocampista, quien intenta acompañarlos desde su experiencia. “Trato de aconsejarlos y acompañarlos de la mejor manera, contarles las experiencias que fui viviendo y ayudarlos en el camino que ellos también quieren seguir”.

Dentro de la cancha, el mendocino también aporta una característica que el cuerpo técnico valora especialmente: su versatilidad. “Al principio de mi carrera fui marcador central, de dos o de seis”, recordó. “Después un técnico me puso de ‘5’ y me pude adaptar bien. Hoy trato de aportar desde la marca, ser aguerrido y ayudar a sostener el equilibrio entre la defensa y el medio campo”.

Esa capacidad para adaptarse a distintos roles ayuda a entender por qué Yllana decidió sostenerlo dentro del equipo en este arranque de torneo, incluso en un contexto marcado por algunas bajas por lesión. “Para el futbolista es una gratitud jugar con la cantidad de gente que lleva San Martín”, señaló cuando habló del ambiente que se vive en La Ciudadela. “Sabemos los objetivos que tiene el club y nosotros, como grupo, tratamos de trabajar día a día para llegar a eso”.

Con apenas tres fechas disputadas, el torneo recién comienza y el equipo todavía busca su mejor versión. Mientras tanto, Rodríguez intenta consolidarse y aportar equilibrio en un sector clave del campo. Esta tarde, frente al “Torito”, tendrá una nueva oportunidad para demostrarlo. 

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