VOCALISTA. Damarys Figueroa Mestre eligió temas representativos de Cuba.

“Siempre es buen momento para rumbear”, sentencia Damarys Figueroa Mestre, la vocalista de una noche dedicada a los ritmos de su Cuba natal que tendrá lugar desde las 22 en CiTá Abasto de Cultura (La Madrid 1.457), secundada por su compatriota Allier Díaz Ferrer en guitarra; y los tucumanos Nico Bulzoni en percusión y Manolo Herrera en contrabajo.
El show tendrá una inevitable carga nostálgica y de reencuentro con canciones emblemáticas de la isla. “Se titula ‘La última rumba’, porque ese es el título de una composición muy conocida que interpretaba Celeste Mendoza, y que la vamos a tocar. Nos pareció original el nombre, pero nunca habrá una rumba final”, aclara la cantante para LA GACETA.
- ¿Cuál es el repertorio que desplegarán?
- Haremos un pase por la música cubana. Vamos a interpretar temas de la trova tradicional como “Aurora”, de Manuel Corona y escrita a principios del siglo pasado, junto a canciones de la nueva trova (“Ámame como soy”, de Pablo Milanés es una de mis favoritas) y sones rumbas y guarachas como “Lágrimas negras” y “Candela”. La nostalgia estará en las bellas canciones de ambas etapas.
- La formación es nueva...
- Me encanta la idea de tocar con distintos músicos, por aparte de mi grupo Tucubanos. Es una manera de no encasillar y no acomodarme, de buscar otras maneras de interpretación. Tucumán es una provincia llena de músicos y artistas muy buenos y me parece interesante compartir con ellos.
- En este caso, con otro cubano...
- Estar con Alier en escena siempre es un gusto enorme. Es muy buen instrumentista y un excelente músico. Esta vez lo hacemos a lo grande y nos gusta, porque desde el arte que proponemos estamos defendiendo nuestra música cubana.
- ¿Cuál fue el aporte de la música de tu país a Latinoamérica?
- No cabe dudas de que los ritmos caribeños aportaron y aportan muchísimo a la música latinoamericana. La mezcla del negro esclavo con la cultura española le dio un nuevo color a la expresión musical. El fenómeno de transculturacion (término tan bien dado por Fernando Ortiz) fue un verdadero proceso de dar y recibir; un verdadero catalizador para la creación de nuevas culturas, llámense cubana, puertoriqueña, dominicana, martiniqueña, etcétera.
- ¿Te preocupa la situación que está viviendo Cuba?
- Estoy muy preocupada por la situación de Cuba, y por la del mundo en general. Mi país lleva muchos años de bloqueo y el pueblo es el que sufre todas las consecuencias. Hablo todos los días con mi familia que sigue allá, y ellos viven el día a día, el hecho de estar lejos lo hace mucho más difícil. Lo más lindo del cubano es su alegría y su dignidad. Sólo espero que vengan mejores tiempos para el mundo entero, que la gente sea más sensata, más respetuosa. Todos somos seres que habitamos un mismo planeta, no somos extraños. Todo tiempo futuro debería ser mejor.







