La ruta del agua en Tucumán: desde las sierras hasta las llanuras

Las lluvias que caen en Catamarca alimentan ríos que descienden desde zonas montañosas hacia Tucumán. Ese sistema de cuencas compartidas explica por qué las crecidas impactan en el sur provincial y afectan especialmente a localidades como La Madrid.

La ruta del agua en Tucumán: desde las sierras hasta las llanuras
Hace 4 Hs

1- Lluvias en Catamarca: las cuencas compartidas

Las lluvias que caen en el este de Catamarca impactan directamente en el sudoeste de Tucumán porque ambas provincias comparten una red de cuencas hídricas. Un informe técnico de la Comisión de Emergencia elaborado en colaboración con diferentes instituciones y profesionales en 2017 explica que los ríos de montaña descienden desde territorio catamarqueño hacia la cuenca del río Marapa.

Según el documento, las precipitaciones intensas en las cuencas altas generan escurrimientos que bajan por los ríos San Francisco, El Abra y Huacra. Estos cursos confluyen aguas abajo y aumentan el caudal del Marapa. El informe advierte que el problema se agravó por cambios en el uso del suelo. Los desmontes y canalizaciones agrícolas alteraron la dinámica natural del agua y redujeron zonas de expansión que antes amortiguaban las crecidas.

Los datos actuales muestran que esta dinámica continúa. El mes pasado y los últimos días, Catamarca registró lluvias por encima del promedio climático, lo que incrementó los caudales del sur de Tucumán.

2- Dique Escaba: embalse clave para el sur tucumano

El dique Escaba cumple un rol central en la regulación de las crecidas que afectan al sur de Tucumán. La presa funciona como un regulador parcial de las crecidas provenientes de su área de aporte. Sin embargo, su capacidad es limitada frente al volumen total de agua que llega a la cuenca. Un informe de 2017 señala que Escaba regula apenas el 16% del área que aporta caudales hacia la ciudad de La Madrid. El embalse recibe aportes de ríos de montaña y de subcuencas. Entre ellas se destacan los aportes del sistema del río San Francisco, alimentado por afluentes como El Abra y Huacra, además de descargas de los diques catamarqueños La Cañada y Sumampa. Por eso, aunque Escaba atenúa los picos de creciente, no puede evitar por completo las inundaciones aguas abajo. A pesar de que las compuertas no se abrieron el sistema del aliviadero superior del embalse erogababa más de 100 metros cúbicos por segundo desde ayer con un ingreso de caudal de más de 400 metros cúbicos por segundo. La cota de coronación, de 636 msnm, fue sobrepasada.

INCONCLUSO. En 2018, especialistas de la Comisión de Emergencia Hídrica recomendaron cerrar el canal que  desvía el caudal del río San Francisco pero no se realizó. INCONCLUSO. En 2018, especialistas de la Comisión de Emergencia Hídrica recomendaron cerrar el canal que desvía el caudal del río San Francisco pero no se realizó.

3- Río Marapa: un río clave en inundaciones

El río Marapa nace como río Singuil en un valle paralelo a la sierra de Narváez (Catamarca), que marca el límite con Tucumán. Tras recorrer unos 10 kilómetros hacia el sur, gira bruscamente al este, atraviesa una garganta y entra en territorio tucumano. Allí desciende por una quebrada de unos 400 metros y desemboca en el embalse del dique Escaba. Desde ese punto comienza a llamarse río Marapa. Su cuenca abarca cerca de 900 kilómetros cuadrados y su caudal promedio anual es de 5,86 metros cúbicos por segundo. En su tramo final, el río deja la zona montañosa y se transforma en un curso lento de llanura que atraviesa áreas agrícolas cercanas a Juan Bautista Alberdi y Graneros. Aguas abajo recibe el aporte del río Huacra o San Francisco, uno de los principales generadores de crecidas. Finalmente llega a la zona baja de La Madrid, donde su caudal provoca inundaciones.

4- La Madrid: en zona crítica

La ubicación geográfica de La Madrid explica por qué la localidad suele ser una de las más afectadas por las crecidas. En 2017 la Comisión de Emergencia sobre inundaciones señala que el poblado se encuentra en una depresión natural, justo en el punto donde confluyen gran parte de los escurrimientos de la cuenca del Marapa y la llegada de caudales desde distintos cursos de agua y escorrentías provenientes de campos ubicados al oeste.

Otro factor determinante es la escasa pendiente del terreno. El informe indica que el desnivel regional es de 0,0006 metros por metro, con un drenaje muy lento.

Además, la Ruta Nacional 157 se encuentra elevada unos 1,6 metros sobre el nivel del pueblo, lo que actua como barrera y favorece el anegamiento durante las crecidas.

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