CASO ÉRIKA. Felipe “El Militar” Sosa.

En medio del proceso judicial por el caso de Érika Antonella Álvarez, el abogado defensor de Felipe "El Militar" Sosa, imputado por el crimen de la joven, Marcelo Cosiansi, cuestionó lo que considera un "aislamiento prolongado" de su defendido en la cárcel de Benjamín Paz y reclamó el acceso a las fotografías de la autopsia de la víctima.
El abogado de Sosa afirmó que el imputado permanece más de seis semanas en aislamiento, pese a recomendaciones médicas, y reclamó el acceso a las fotografías de la autopsia para ejercer plenamente su derecho de defensa. El letrado aseguró que el aislamiento podría generar presión silenciosa sobre su cliente y que el proceso penal debe basarse en pruebas y no en quebrar a una persona.
El abogado dijo que hay momentos en los que el derecho parece una palabra lejana: algo que está escrito en los libros, pero que en la vida real cuesta hacer valer. Esta nota busca contar, de manera clara y humana, qué está pasando hoy con Felipe Sosa y por qué su defensa insiste una y otra vez ante la Justicia"
El letrado afirmó que el acusado está aislado desde el 19 de enero. "Y para entender lo que eso significa hay que dejar de pensar en una etiqueta y mirar la vida concreta", expresó.
A la vez enumeró efectos sobre su defendido:
- Duerme solo.
- Come solo. Desayuna solo. Almuerza solo. Cena solo.
- Aunque hay otras personas detenidas en la unidad, a Felipe lo hacen comer separado, sin compartir con nadie.
- Va al baño solo.
- Pasa la mayor parte del día solo.
- Cuando sale al patio, lo hace solo, por quince o veinte minutos al día.
- Y aun en esos minutos suele estar rodeado por personal penitenciario: alrededor de ocho uniformados custodiando a una sola persona.
- Felipe pesa alrededor de cincuenta kilos.
El abogado dijo que en un encierro así, el tiempo también se vuelve una forma de castigo. "A veces nadie le dice qué hora es. A veces nadie le dice qué día es. Los días empiezan a parecerse tanto entre sí que dejan de tener nombre", expresó en un comunicado.
El letrado afirmó que por eso existen reglas internacionales: "porque hay cosas que el encierro no debería hacerle a un ser humano". "Las Reglas Mandela de Naciones Unidas fijan un límite: el aislamiento prolongado no debería superar los quince días. El límite no existe por capricho: existe porque el aislamiento sostenido puede quebrar a una persona", añadió.
"Felipe Sosa lleva más de seis semanas en esas condiciones. Entonces la pregunta es inevitable: si las reglas dicen 15 días, ¿por qué alguien permanece aislado durante más de seis semanas?", añadió.
El letrado afirmó que durante este tiempo, la defensa presentó escritos, informes profesionales y un hábeas corpus. Se realizaron audiencias y se incorporaron informes psicológicos. "Sin embargo, el problema sigue siendo el mismo: Felipe Sosa continúa aislado", enfatizó.
El abogado dijo que "cuando una persona pasa semanas enteras prácticamente sola, cuando el contacto humano desaparece y cuando cada día ocurre exactamente igual al anterior, el encierro deja de ser solo una medida administrativa. Empieza a transformarse en otra cosa".
El letrado indicó que "sin necesidad de acusar a nadie en particular, aparece una sensación difícil de ignorar: que el aislamiento prolongado puede estar funcionando como una presión silenciosa"
El abogado dijo: como si, en los hechos, se buscara quebrar a Felipe para que diga algo. Para que confiese algo que Felipe no hizo. "Para que el cuerpo aguante lo que la mente ya no puede", subrayó.
El letrado afirmó que "en un proceso penal no debería obtenerse quebrando a alguien. La verdad se construye con prueba, con control y con transparencia".
El abogado dijo que existe además un punto probatorio que esta defensa viene reclamando desde hace tiempo: las fotografías de la autopsia de Érika. "Su importancia en esta causa es evidente. En la audiencia de formulación de cargos, el fiscal de feria que intervino sostuvo que Érika habría fallecido como consecuencia de una maniobra conocida como “mata león”. Sin embargo, actualmente el fiscal natural de la Unidad Fiscal de Homicidios N.º 2 sostiene una hipótesis distinta: que la muerte de Érika se habría producido a golpes. Ante semejante contradicción respecto del mecanismo de muerte, el acceso al registro fotográfico completo de la autopsia resulta indispensable para el ejercicio del derecho de defensa y para poder realizar una meta‑pericia independiente sobre el informe médico legal incorporado al legajo", afirmó.
El letrado expresó que, asimismo se deja expresamente aclarado que Felipe Sosa no prestará declaración hasta tanto no se normalice su situación de salud, cuestión sobre la cual esta defensa se encuentra trabajando activamente.
El abogado acotó que "a lo anterior se suma un dato particularmente relevante: tanto profesionales del Siprosa como informes del propio Servicio Penitenciario han recomendado que el aislamiento de Felipe Sosa cese. Si incluso los informes médicos y técnicos del propio sistema público indican que el aislamiento debe terminar, resulta inevitable preguntarse por qué esa situación continúa y qué tiene de particular el caso Felipe Sosa para que, aun con esas recomendaciones profesionales, el aislamiento no se modifique".
El letrado afirmó: "¿Cómo puede una defensa ejercer su tarea si no puede acceder a la evidencia más importante? ¿Cómo puede hacerse una meta-pericia seria sin el material completo?"
Según el abogado, "Felipe Sosa no mató a Érika. La muerte de Érika fue una tragedia que debe investigarse con rigor científico. Lo que ocurrió después -miedo, confusión, decisiones erráticas- no reemplaza a la prueba médica sobre cómo ocurrió realmente el fallecimiento".
El letrado afirmó que "hay, además, una preocupación institucional que no se puede esconder debajo de la alfombra". "En Tucumán, el monitoreo externo e independiente de los lugares de detención se encuentra restringido. Si no hay control independiente, si no hay ojos externos que puedan verificar, entonces el control judicial debe ser más estricto: porque, si no, la balanza queda inclinada", sentenció.
El abogado expuso: "¿Cómo se contrapesa lo que se informa desde adentro si nadie puede controlar por fuera? ¿Cómo se garantiza que lo que se dice coincide con lo que realmente ocurre? Si el aislamiento está comprobado por informes profesionales, pero la versión administrativa lo minimiza, ¿quién verifica? ¿quién controla?"
El letrado finalizó diciendo que "esto no es pedir privilegios. Esto es pedir reglas. Reglas mínimas. Reglas básicas. Reglas humanas". "Cuando las reglas dejan de aplicarse en un caso, empiezan a debilitarse para todos", consideró.







