Caso Érika: "La verdad no se construye sobre conjeturas", advirtió la defensa de “El Militar” Sosa

Los abogados aseguraron que la investigación no puede sostenerse en una única declaración y pidieron condiciones adecuadas para el ejercicio pleno de la defensa.

Caso Érika: La verdad no se construye sobre conjeturas, advirtió la defensa de “El Militar” Sosa
Hace 2 Hs

Tras la detención de dos nuevos sospechosos y las últimas declaraciones de Justina Gordillo en la investigación por el caso de Érika Antonella Álvarez, los abogados defensores de Felipe "El Militar" Sosa, imputado por el crimen de la joven, se pronunciaron luego de las recientes novedades judiciales y cuestionaron el rumbo que tomó la causa.

“Nunca hemos negado que el fallecimiento ocurrió en el domicilio del señor Felipe Sosa. Ese es un dato objetivo dentro de la causa, pero los hechos no pueden analizarse como un episodio aislado, desconectado del contexto en el que se produjeron. Lo que surge hasta el momento es que ese día se dio en una dinámica que, según las actuaciones, era habitual: encuentros, consumo de alcohol, consumo de sustancias y un vínculo previo de años”, señalaron Marcelo Cosiansi y Rubén Flores.

En esa línea, los letrados agregaron: “Cuando se combinan excesos y consumo problemático, el riesgo existe. No siempre las situaciones terminan de manera fatal, pero toda situación de descontrol puede derivar en un desenlace grave. La defensa no desconoce lo ocurrido. Lo que busca es determinar con precisión cuál fue la mecánica de esa noche”.

El vínculo con la víctima

Consultados sobre la relación entre Sosa y Álvarez, indicaron que, conforme a los testimonios aportados por el entorno familiar de la joven, existía un trato frecuente y cordial. “De acuerdo con lo que surge de las declaraciones aportadas por el entorno familiar de Erika, se trataba de un vínculo de varios años, frecuente y de trato cordial”, detallaron.

En esa línea, afirmaron que los propios familiares manifestaron que ella asistía al domicilio con naturalidad y que nunca había mencionado conflictos o situaciones de violencia. “Lo que sí aparece en los testimonios es un contexto de excesos y consumo compartido. Pero no un historial de enfrentamientos o violencia previa. Ese elemento debe ser considerado al analizar cualquier hipótesis”, subrayaron.

La declaración de Justina

Otro de los puntos abordados fue la declaración de Justina Gordillo, considerada clave en la investigación. Desde la defensa relativizaron el alcance de su testimonio. “Desde mi opinión profesional, y a entender de esta defensa, de lo que surge hasta el momento de las actuaciones -incluida la declaración de la señorita Gordillo-no aparece un vínculo claramente delimitado ni exclusivo”, afirmaron al referirse a la relación entre Sosa y la joven.

Según su interpretación, del propio relato se desprendería la existencia de terceros y relaciones paralelas, en una dinámica afectiva que no encuadraría en una relación formal. “Lo que sí se advierte es una relación de confianza. Pero no, a entender de esta defensa, un vínculo definido bajo parámetros claros de exclusividad o estabilidad”, indicaron.

Además, cuestionaron que la ampliación de la causa se apoye principalmente en ese testimonio. “A entender de esta defensa, ninguna causa penal puede expandirse sustancialmente sobre la base de una única declaración sin corroboración independiente”, remarcaron. Y añadieron: “La ampliación de una causa requiere evidencia objetiva, no únicamente reconstrucciones personales”.

Respecto a la falta de una versión detallada por parte del imputado, los abogados explicaron: “Porque hoy no están dadas las condiciones mínimas para que una persona pueda declarar con claridad sobre un hecho de esta magnitud”.

“El señor Felipe Sosa está aislado. Come solo. Desayuna solo. Almuerza solo. Merienda solo. Va al baño solo. Sale al patio solo. No tiene contacto humano regular. No habla con otros detenidos. Nadie le dirige la palabra. Es trasladado por personal encapuchado. No ve rostros. No mantiene diálogo. Ha perdido la noción del tiempo”.

En ese contexto, sostuvieron que exigir una reconstrucción precisa de los hechos resulta improcedente. “En esas condiciones, pretender una reconstrucción profunda y ordenada de lo ocurrido es desconocer la realidad psicológica de una persona sometida a aislamiento extremo”.

También plantearon que el avance de la causa se vio limitado por restricciones en el ejercicio de la defensa. “La causa no ha podido avanzar más porque no se han garantizado condiciones adecuadas para el ejercicio pleno de la defensa”, afirmaron. Mencionaron, entre otros puntos, limitaciones en entrevistas, falta de privacidad en audiencias virtuales y desatención inicial de la salud del acusado.

“Si desde el inicio se hubieran facilitado condiciones humanas normales, atención médica oportuna y confidencialidad real entre abogado y defendido, probablemente hoy el cuadro estaría mucho más claro”, expresaron. Y concluyeron que solo cuando Sosa se encuentre en condiciones de salud estables podrá detallar con precisión lo ocurrido.

Ante la consulta directa sobre si su defendido mató a Álvarez, los letrados respondieron: “La investigación debe determinar qué ocurrió y cómo ocurrió”.

Sin embargo, deslizaron un argumento en favor del acusado: “Pero quien tiene la intención de matar u ocultar un hecho no es quien solicita ayuda ni quien comunica que una persona se desvaneció. Ese dato también forma parte del análisis lógico”.

"La verdad no se construye sobre conjeturas"

Por último, insistieron en que aún no fue posible reconstruir técnicamente la mecánica completa de lo sucedido. “La defensa sostiene que aún no se ha podido reconstruir técnicamente la mecánica completa de lo sucedido. Y esa reconstrucción exige condiciones adecuadas, estabilidad y acceso pleno a la defensa. La verdad no se construye sobre conjeturas. Se construye sobre prueba concreta”.

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