A UN PASO. El prodigio argentino de 12 años quedó cerca de lograr una marca histórica en el ajedrez mundial. EFE

Faustino Oro estuvo muy cerca de lograr un hito histórico en el ajedrez mundial, pero la hazaña finalmente deberá esperar. El joven argentino de 12 años perdió en la última ronda del Open Internacional Aeroflot, en Moscú, y no pudo alcanzar el récord de convertirse en el Gran Maestro más joven de la historia.
El representante nacional cayó con piezas negras ante el ruso Aleksey Grebnev en el duelo decisivo del torneo disputado en los salones del Hotel The Carlton. Oro necesitaba ganar esa partida para superar la marca que actualmente pertenece al estadounidense Abhimanyu Mishra, quien obtuvo el título con 12 años, 4 meses y 25 días.
De haber conseguido la victoria, el argentino habría alcanzado el logro seis días antes que Mishra. Sin embargo, se encontró con un rival de alto nivel, ya que Grebnev fue campeón mundial Sub 18 en 2023, campeón juvenil asiático en 2024 y actualmente ocupa el puesto 100 del ranking internacional.
El torneo de Moscú representaba la última oportunidad para intentar batir ese registro. La Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) exige que un jugador reúna tres normas en torneos internacionales, mantenga una performance superior a los 2600 puntos de Elo y que la última de esas normas se obtenga en un torneo abierto.
Oro ya había cumplido con dos de esos requisitos tras conseguir normas en torneos disputados en Madrid y Buenos Aires durante 2025, por lo que llegó a la última ronda con la posibilidad concreta de alcanzar la marca histórica.
El miércoles había quedado a un paso del objetivo luego de ganar sus dos partidas previas. Primero venció al indio Mandar Lad (2334 Elo) tras 41 jugadas y más de dos horas y media de juego. Más tarde superó al azerbaiyano Shiroghlan Talibov (2431 Elo), resultado que lo dejó a solo un triunfo de concretar la hazaña.
En la partida decisiva, Oro planteó una Defensa Siciliana en busca de un juego dinámico. Tras un inicio equilibrado, el encuentro derivó en un intercambio táctico en el que el ruso ejecutó un sacrificio de calidad que terminó inclinando la balanza a su favor.
Con el paso de las jugadas, la presión del reloj y la jerarquía del rival complicaron el cierre para el argentino. Finalmente, tras una respuesta imprecisa ante uno de los movimientos de Grebnev, Oro debió abandonar la partida y así se esfumó la posibilidad de conseguir la tercera norma necesaria.







