El gendarme Nahuel Gallo con la bandera argentina.

Tras la apertura de las sesiones ordinarias en el Congreso, el presidente Javier Milei se pronunció sobre el regreso de Nahuel Gallo, el gendarme que permaneció 448 días cautivo en Venezuela. El mandatario restó importancia a las controversias sobre quién gestionó el traslado y priorizó el resultado humanitario. “Si vuelve por el motivo que fuera, ya sea por gestión de EE.UU. e Italia o por el vehículo de otra persona, bienvenido. Lo importante es que Nahuel vuelva a estar con nosotros”, dijo.
La odisea de Gallo finalizó con su regreso, tras un complejo proceso de liberación enmarcado en la Ley de Amnistía del régimen venezolano. Su detención se produjo el 8 de diciembre de 2023 en la frontera con Colombia, bajo acusaciones de “espionaje”, un rótulo habitual del chavismo para ciudadanos extranjeros. Desde entonces, el suboficial permaneció incomunicado en la cárcel de El Rodeo 1.
El punto de quiebre ocurrió la semana pasada. Ante la desesperación, Gallo y otros extranjeros detenidos iniciaron una huelga de hambre para exigir la aplicación de la amnistía.
La presión surtió efecto: el pasado jueves, en plena entrevista radial de su esposa, María Alexandra Gómez, el gendarme logró comunicarse por primera vez en más de un año. “Me volvió el alma al cuerpo; llamó para decirme que seguía fuerte”, relató Gómez.
Desde esta madrugada, su esposo ya se encuentra en suelo argentino y se reencontró con su hijo de tres años.







