ENFOCADOS. Deportivo Maipú se entrena con la mira puesta en el duelo del domingo contra el "Santo".

Como un motor que vuelve a ponerse en marcha después de una larga travesía, Deportivo Maipú inició la temporada todavía acomodando piezas y ajustando funcionamiento. El “Botellero” llega a La Ciudadela en pleno proceso de reconstrucción futbolística, justo cuando San Martín necesita consolidar su crecimiento tras el empate del debut y el sólido triunfo en José Ingenieros. El duelo de este domingo a las 17.30 encontrará al “Santo” ante un rival competitivo, aunque todavía en formación, una chance ideal para que el equipo de Andrés Yllana siga prendido arriba.
El presente del “Cruzado” se entiende mejor mirando hacia atrás. En la temporada 2025, Deportivo Maipú terminó séptimo en la Zona A con 48 puntos, igualando la línea de Patronato pero quedando por detrás por diferencia de gol. Esa campaña le permitió clasificarse a la Copa Argentina 2026 y meterse en el Reducido por el segundo ascenso. El recorrido tuvo dos etapas bien marcadas: Juan Manuel Sara condujo al equipo hasta la fecha 19, mientras que Alexis Matteo asumió desde la jornada 20 y terminó de encaminar la clasificación. Ya en la fase decisiva, el conjunto mendocino cayó 1-0 como visitante contra Estudiantes de Caseros y quedó eliminado rápidamente, resultado que marcó el cierre del ciclo competitivo del año pasado.
Ese final explicó buena parte de los cambios para este torneo. Maipú renovó nombres y perfil: salieron futbolistas experimentados como Rubens Sambueza (retiro), Iván Sandoval y Emiliano Ozuna, mientras que la dirigencia apostó por juventud y proyección. Llegaron el arquero Luciano Peraggini, los laterales Nicolás Fernández y Mateo Ortale, el mediocampista Luca Landriel y delanteros como el ex "Decano" Lisandro Cabrera y Juan Cruz Giacone. A ellos se sumó Juan Pablo Gobetto, hoy protagonista absoluto del inicio del torneo.
Un arranque con señales mixtas
El torneo 2026 comenzó con contrastes. En el debut, Maipú perdió 2-1 contra Agropecuario como visitante, mostrando desajustes defensivos y dificultades para sostener intensidad. Gobetto descontó y dejó una primera muestra de su peso ofensivo. La reacción llegó en la segunda fecha: triunfo 2-1 frente Atlético de Rafaela en Mendoza, con goles del propio Gobetto y del experimentado Marcelo Eggel, referente del plantel y pieza clave en la estructura ofensiva.
En estos dos partidos se repiten patrones claros. El equipo de Matteo, que apuesta por un 4-4-2 bien marcado, es peligroso cuando acelera en transición y encuentra espacios, pero sufre cuando debe retroceder ordenado o defender centros laterales. Todavía se percibe un plantel en construcción, lógico para un grupo con muchas incorporaciones y futbolistas que recién comienzan a conocerse.
Ahí aparece el escenario ideal para San Martín. El “Santo”, fortalecido tras la victoria contra Almagro y con una defensa firme encabezada por Nicolás Ferreyra y Ezequiel Parnisari, enfrentará a un rival que suma tres puntos sobre seis y baja su rendimiento fuera de Mendoza. Si el equipo de Yllana logra imponer presión alta y ritmo desde el inicio, podrá explotar las dudas de un Maipú que aún busca identidad. En un torneo largo, partidos como este empiezan a definir quién está listo para pelear desde temprano.







