El nuevo gigante del aire debutó en un cielo radiante del sur de Francia

"Muy fácil de manejar". Con casi 80 metros de envergadura y una altura similar a la de un edificio de 7 pisos, el avión voló durante unas 4 horas, en el sur del país. El gran competidor de Boeing.

A TODA POTENCIA. Cuatro poderosos motores impulsan a la mole en el despegue, sobre la pista del aeropuerto de Toulouse. En ese lugar, hace 36 años, debutó el mítico Concorde.
A TODA POTENCIA. Cuatro poderosos motores impulsan a la mole en el despegue, sobre la pista del aeropuerto de Toulouse. En ese lugar, hace 36 años, debutó el mítico Concorde.
28 Abril 2005
TOULOUSE.- El avión más grande del mundo, el europeo Airbus A380 de dos pisos, realizó ayer su primer vuelo de prueba ante la mirada de miles de personas que ocuparon los alrededores del aeropuerto de Toulouse Blagnac, sur de Francia. La aeronave, diseñada para transportar 555 pasajeros pero con espacio para llevar más de 800, voló durante casi cuatro horas en una mañana de sol radiante. Despegó y aterrizó en la misma pista donde el mítico Concorde debutó hace 36 años. Miles de curiosos congregados fuera del perímetro del aeródromo aplaudieron cuando el avión despegó con seis tripulantes a bordo -dos pilotos y cuatro ingenieros de vuelo- hacia el océano Atlántico.
"Es como manejar una bicicleta. Es muy, muy fácil de volar", dijo el piloto de pruebas Jacques Rosay, después de que su colega Claude Lelaie hizo aterrizar a la nave. Bautizado "transatlántico", el A380 pone fin a casi cuatro décadas de reinado del jumbo 747 de Boeing como el más grande del mundo. Con cuatro motores fabricados por Rolls Royce & Whitney, el A380 tiene una autonomía de vuelo de 15.000 kilómetros y un peso máximo de 560 toneladas en el despegue. Las alas, de manufactura británica, tienen una longitud equivalente a 70 automóviles estacionados en fila y su altura de 24 metros es la de un edificio de 7 pisos.

Como un mecano
Las piezas del avión se fabrican en España, en Inglaterra, en Alemania, en Bélgica, en Francia, y luego se ensamblan en Toulouse como un mecano. "Es sorprendente ver que estos enormes pedazos de estructura encajan milimétricamente unos con otros", dijo el ingeniero español Fernando Alonso, miembro de la tripulación. En cuanto a su envergadura de casi 80 metros, el "transatlántico" no supera los 88 metros del Antonov An-225, pero la aeronave rusa fue fabricada con fines militares.
Airbus invirtió más de una década y unos 12.000 millones de euros (unos U$S 15.700 millones) para desarrollar la aeronave. El proyecto fue subsidiado por gobiernos europeos y aún debe demostrar que puede ser rentable. El grupo aeronáutico europeo EADS -con participación de Francia, Alemania y España- posee el 80% de Airbus y la compañía británica BAE el 20% restante.
Se prevé completar los vuelos de prueba en un año, lo que permitiría a Singapur Airlines comenzar a utilizar el aparato en 2006. Airbus espera vender al menos 750 de estos gigantes del aire. Sin embargo, algunos analistas advirtieron que son pocos los aeropuertos que pueden recibir al "transatlántico".
Airbus prevé reducir con el A380 el número de vuelos para llevar igual cantidad de pasajeros, en un cielo cada vez más congestionado y contaminado. Además, subraya que el menos consumo de carburante, de 3 litros cada 100 kilómetros por cada pasajero, es comparable al consumo de un automóvil con motor diesel. (Reuter-Especial)

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