Entrenar con auriculares: los riesgos para la audición y la seguridad que advierten los especialistas

Contrario a lo que muchos creen, subir el volumen no mejora el rendimiento físico.

Entrenar con auriculares: los riesgos para la audición y la seguridad que advierten los especialistas
Hace 7 Hs

Escuchar música con auriculares mientras se hace actividad física es una práctica cada vez más habitual entre adolescentes y adultos. Sin embargo, especialistas advierten que puede generar riesgos significativos tanto para la salud auditiva como para la seguridad personal.

Expertos y organismos internacionales alertan que los peligros no se limitan a la audición: también aumentan las probabilidades de sufrir accidentes, especialmente en espacios públicos, zonas urbanas y actividades deportivas compartidas con vehículos.

Los riesgos para la salud auditiva

El uso de auriculares durante el ejercicio físico puede provocar pérdida de audición, acúfenos o tinnitus (zumbidos persistentes en los oídos), un problema cada vez más frecuente entre jóvenes y adolescentes.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas de entre 12 y 19 años están en riesgo de sufrir daños auditivos por escuchar música a volúmenes elevados durante períodos prolongados.

El audiólogo Luis García Guerra advirtió que el uso frecuente de auriculares durante el deporte puede generar lesiones acústicas irreversibles. “La cóclea, que forma parte del oído interno, es una de las estructuras más afectadas por la exposición continua a ruidos intensos. El daño en sus células no se recupera”, explicó.

Cuál es el volumen seguro

Los especialistas coinciden en que uno de los principales problemas es la falta de control del volumen. La OMS señala que el umbral de peligro auditivo se ubica en los 75 decibeles (dB). Escuchar música a 100 dB durante solo 15 minutos equivale al nivel de ruido que recibe un trabajador industrial durante ocho horas a 85 dB.

Para reducir los riesgos, los expertos recomiendan:

No superar el 60 % del volumen máximo del dispositivo

Limitar el uso de auriculares a no más de una hora diaria

Utilizar auriculares bien ajustados y, de ser posible, con cancelación de ruido, para evitar subir el volumen

La audióloga Sandra Salinas subrayó que mantener un volumen moderado es clave para prevenir daños a largo plazo, incluso cuando se trata de sesiones de entrenamiento breves.

Menos percepción del entorno, más riesgo de accidentes

Más allá del impacto en la audición, el uso de auriculares durante la actividad física también afecta la seguridad personal. El aislamiento sonoro reduce la capacidad de percibir señales de alerta del entorno, como bocinas, advertencias verbales o ruidos de tráfico.

De acuerdo con la revista Sport Life, esta disminución en la percepción ambiental incrementa el riesgo de accidentes en corredores, ciclistas y personas que entrenan en la vía pública o en espacios compartidos con vehículos.

Contrario a lo que muchos creen, subir el volumen no mejora el rendimiento físico. La tecnología actual permite alcanzar niveles muy altos sin distorsión, lo que puede llevar a una exposición peligrosa sin que el usuario lo perciba. La combinación de distracción auditiva y volumen elevado aumenta el riesgo de golpes, caídas y accidentes viales.

Un hábito cotidiano que conviene revisar

Escuchar música puede ser un gran estímulo para entrenar, pero hacerlo sin precauciones puede tener consecuencias a largo plazo. Los especialistas coinciden en que revisar el volumen, el tiempo de uso y el contexto es clave para cuidar la audición y evitar situaciones de peligro.

En definitiva, el problema no es la música, sino cómo y cuándo se la escucha.

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