Mette-Marit, la princesa heredera de Noruega.

La corona noruega enfrenta una nueva crisis institucional tras la publicación de documentos en Estados Unidos que exponen la relación entre la princesa heredera Mette-Marit y el fallecido agresor sexual Jeffrey Epstein.
Según reportó el diario VG, el nombre de la futura reina aparece al menos 1.000 veces en los archivos difundidos el viernes por el Departamento de Justicia estadounidense. Ante la divulgación de los intercambios, la princesa emitió un comunicado oficial este sábado reconociendo los hechos. "Mostré falta de criterio y lamento profundamente haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso", expresó Mette-Marit en el texto enviado a la agencia AFP.
La princesa, de 52 años, asumió la responsabilidad por no haber investigado los antecedentes del financiero, quien ya se había declarado culpable de prostitución de menores en 2008.
Según el Palacio Real, ella interrumpió el contacto posteriormente al sentir que Epstein intentaba explotar la relación para acceder a su círculo íntimo.
El contenido de los correos
Los mensajes, fechados entre 2011 y 2014, evidencian un trato cercano. En uno de los correos, Mette-Marit le comentó que lo había buscado en internet, añadiendo que "no tenía muy buena pinta" junto a un emoji sonriente. Pese a esto, en 2013 la princesa se alojó durante cuatro días en la residencia de Epstein en Florida.
En otros intercambios, discutieron temas personales y sociales. En 2012, cuando el magnate le comentó que buscaba esposa en París, ella le respondió que la capital francesa era adecuada para el adulterio, pero que las escandinavas eran mejores candidatas para el matrimonio. También le consultó si era inapropiado sugerirle a su hijo de 15 años un fondo de pantalla con dos mujeres desnudas portando una tabla de surf.
El historiador y experto en realeza Ole-Jorgen Schulsrud-Hansen analizó el impacto de la filtración: "Los mensajes casi dan la impresión de que eran amigos cercanos". Y agregó: "Esto demuestra, en cualquier caso, una falta de criterio y que todos los 'recursos de seguridad' que la rodeaban también fallaron".
La noticia trasciende en un momento delicado para la monarquía. Este martes comenzará en el tribunal de distrito de Oslo el juicio contra Marius Borg Hoiby, el hijo de 29 años que la princesa tuvo antes de su matrimonio con el heredero Haakon.
Hoiby está acusado de 38 delitos, que incluyen la violación de cuatro mujeres, agresiones y cargos relacionados con drogas, enfrentando una posible pena de hasta 16 años de prisión. Respecto al proceso, que durará siete semanas, fuentes oficiales confirmaron la postura de la familia real: "La pareja de príncipes herederos ya ha dicho que no asistirá al juicio".







