PARA ATESORAMIENTO. Las reservas internacionales del Banco Central pegaron el mayor salto en lo que va de la gestión presidencial de Milei.
El Banco Central (BCRA) sigue acumulando dólares a sus tenencias y ayer sumó U$S 52 millones, completando así 19 jornadas seguidas con saldo a favor. En el acumulado, las adquisiciones treparon a los U$S 1.134 millones. De esta manera, la gestión del presidente Javier Milei mantiene los lineamientos trazados para la “Fase 4” del programa económico tendientes a robustecer las reservas internacionales de la entidad monetaria internacional que ayer cerraron en U$S 46.240 millones.
El incremento diario ha sido de U$S 81 millones. Se trata del mayor registro en la era Milei, que arrancó el 10 de diciembre de 2023, y es el volumen más alto de atesoramiento (monto bruto) desde fines de agosto de 2021.
La acumulación de divisas también se vio impulsada en las últimas semanas por la suba del precio internacional del oro. El Central dispone de unas 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a 61,5 millones de toneladas, cuyo valor superó los U$S 5.600 por onza para luego ubicarse en torno a U$S 5.300 al cierre de la rueda de ayer. El metal precioso se considera un activo de refugio en medio de la volatilidad que domina a los mercados internacionales y su suba impacta de forma positiva en las arcas de la autoridad monetaria.
La confianza en el país
Además de la evolución de las reservas, en la previa a una misión técnica el FMI en la Argentina, los operadores del mercado siguen con atención el comportamiento del Riesgo País, medido por JP Morgan. El indicador interrumpió ayer la racha descendente y subió ocho unidades, hasta los 492 puntos básicos, por la caída promedio de 0,5% que mostraron los bonos argentinos en el exterior. En la apertura, había llegado a tocar las 476 unidades.
De todos modos, el índice se mantiene en torno a valores mínimos que no se registraban desde junio de 2018. Cuando asumió Javier Milei, el riesgo país se movía por encima de los 1.900 puntos. Desde aquel momento fue bajando y durante la primera parte de 2025 osciló entre 600 y 800 unidades. Tuvo un pico más reciente, superior a los 1.400 puntos, en septiembre del año pasado, cuando el kirchnerismo ganó las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el triunfo oficialista en octubre desencadenó una nueva etapa de descenso, comenta el sitio TN.com.
¿Qué factores incidieron para que el Riesgo País mostrara un descenso como el que se observa en estos días? El contexto internacional acompañó la dinámica de las medidas cambiarias y monetarias adoptadas por el Gobierno nacional. Portfolio Personal Inversiones (PPI), atribuye ese fenómeno a la siguiente dinámica:
• Dinámica global muy positiva para emergentes y commodities: el flujo proveniente de Estados Unidos hacia mercados emergentes impulsó toda clase de historias, pero la dinámica de los activos argentinos implica también cuestiones particulares. En la primera quincena de enero, la Argentina quedó rezagada de la tendencia (-1,6%), para luego mostrar un desempeño sobresaliente en la segunda mitad (+2,3% interanual por factores locales).
• Una agenda idiosincrática robusta: tras numerosas idas y vueltas, el Banco Central atendió un reclamo del mercado que era comprar dólares (U$S 1.134 millones en lo que va del mes). Incluso de forma más abultada de la esperada teniendo en cuenta que la cosecha gruesa todavía no llegó. La perspectiva para la cuenta financiera (o capital) es buena ante el apetito vigente por créditos corporativos/provinciales y la operación de Ecuador, que permite ser optimista respecto del potencial refinanciamiento del soberano. Además, creemos que el mercado aún no contempla los “titulares” positivos que puedan venir de otros frentes (como la reforma laboral).
Según el economista Gustavo Ber, la positiva respuesta que tuvo Ecuador, junto a la fuerte demanda que captan las emisiones corporativas y provinciales, acercan la posibilidad que el país aproveche ese apetito por emergentes para despejar los vencimientos de próximos años. “Ese proceso permitiría también retroalimentar la estrategia de acumulación de reservas, pilar para que las apuestas sobre los activos financieros se hayan reanudado con mayor decisión en las últimas semanas”, remarca el analista.








