27 Abril 2005 Seguir en 
KABUL, Agfanistán.- Amina, condenada por adulterio por un tribunal islamista, murió apedreada por los vecinos de una remota aldea en norte de Kabul. El propio marido arrojó la primera piedra contra la mujer, cuya muerte fue instigada por un religioso de la zona, en la provincia de Badajshan. Las autoridades locales y el propio marido fueron a casa del padre de la mujer de 29 años, la sacaron por la fuerza y la ejecutaron en la plaza de la aldea. Su agonía fue lenta, dijeron testigos que denunciaron el hecho. Amina mantenía relaciones con un vecino luego de que el marido se fue del pueblo, hace cinco años. Al regresar, se enteró de la situación. En tanto, el adúltero recibió 100 latigazos y quedó en libertad.
El hecho se halla bajo investigación, ya que decisiones de este tipo deben ser tomadas por la magistratura y no por tribunales vecinales. De todos modos, el grave incidente es el primero que se produce en Afganistán desde la caída del ultraortodoxo régimen talibán, en 2001. (Especial)
El hecho se halla bajo investigación, ya que decisiones de este tipo deben ser tomadas por la magistratura y no por tribunales vecinales. De todos modos, el grave incidente es el primero que se produce en Afganistán desde la caída del ultraortodoxo régimen talibán, en 2001. (Especial)







