Hace pocos días se informó que la Estación Espacial Internacional (ISS) sería evacuada debido a un problema de salud de un astronauta. La información era bastante escueta y es la primera vez que ocurre desde que se lanzó hace más de 25 años.
Los candidatos a volar al espacio deben pasar estrictos controles médicos y sicológicos, porque las condiciones en que van a estar son muy diferentes a las de la Tierra. Se sabe que hay pérdida de masa muscular y que algunos órganos se ven afectados en su funcionamiento. En general, el cuerpo vuelve a la normalidad después de un tiempo en Tierra. También tienen algún daño sicológico debido al aislamiento y a las limitaciones de espacio físico.
El ambiente en el espacio es bastante hostil para el cuerpo humano por las radiaciones y la falta de gravedad. Las naves, en este caso la ISS, así como los trajes que usan para las caminatas espaciales, están blindados para la radiación. La gravedad no se puede simular y lo único que se puede hacer es que tengan un intensivo entrenamiento para que la pérdida de masa muscular sea la menor posible.
Los astronautas que retornaron a Tierra son los cuatro que integraron la misión Space X Crew-11 y que debían regresar a mediados de febrero. Esta misión estaba integrada por dos astronautas norteamericanos, un ruso y un japonés. Estuvieron 167 días realizando distintos tipos de tareas. Se canceló una caminata espacial en la que, dos astronautas norteamericanos reemplazarían paneles solares, para prepararse para el regreso.
La NASA dio una conferencia de prensa en la que informó que es un problema que no reviste gravedad, que el astronauta estaba estable y que no había riesgo de vida, pero que debía ser atendido en Tierra. En la ISS siempre hay alguna persona que puede atender casos médicos y en este caso estaban monitoreando al enfermo junto con un equipo en Tierra. No dijeron cuál es el astronauta enfermo, ni qué tipo de patología padece debido a la confidencialidad médica. Eso se podrá informar si la persona lo autoriza. Los periodistas presentes en la conferencia de prensa trataron de indagar sobre el problema, pero la única conclusión que sacaron es que no fue un accidente durante las actividades que realizaron en el espacio.
Los barcos de rescate que esperan la llegada de la cápsula tienen todos los elementos necesarios para atender cualquier emergencia médica. Hay que suponer que, en este caso, ya estaban al tanto del problema del enfermo y estaban preparados para atenderlo.
Los astronautas son extraídos de la cápsula e inmediatamente los ponen en sillas de ruedas. Los cuatro astronautas pudieron pararse y dar algún paso antes de sentarse en la silla. Fueron trasladados inmediatamente a un hospital en San Diego y luego a Houston, que es donde harán el resto de los controles.
Los astronautas son evaluados exhaustivamente antes de volar y lo que pasó es algo que seguramente no se podía prevenir. Ahora habrá que evaluar qué pasó y como evitar que casos como este no se repitan. Algo importante para las futuras misiones a la Luna que son más largas y están más lejos de la Tierra.








