09 Julio 2002 Seguir en 
URUGUAY.- Un comerciante argentino, que había viajado en las últimas horas hacia Uruguay, fue secuestrado, baleado e incinerado dentro de su auto en la localidad de Canelones, vecina a Montevideo, luego de que sus captores pidieron 10.000 dólares para devolverlo con vida.
La víctima fue identificada como Miran Manfredian, propietario de una casa de alfombras, quien solía viajar asiduamente a la ciudad de Punta del Este, donde tenía un departamento.
El empresario había viajado al Uruguay el último fin de semana con su auto para atender algunos negocios.
Tras el secuestro, los captores mantuvieron contacto telefónico con la familia de la víctima, a la cual le habían pedido el dinero. La familia les explicó a los secuestradores que no contaban con dólares pero que podían darle a cambio pesos. Y dieron detalles sobre cómo concretar el pago de la operación.
Ya era tarde
A las 22 del domingo, la familia intentó llamar nuevamente al celular al que debían comunicarse, pero estaba apagado. Y apenas un rato después los vecinos les avisaron a los bomberos que habían sentido una explosión y vieron prendiéndose fuego un auto Renault Mègane Scenic. En la parte trasera del vehículo estaba el cadáver calcinado del hombre. La víctima tenía dos disparos en el pecho, que habían sido efectuados a quemarropa. (TELAM)
La víctima fue identificada como Miran Manfredian, propietario de una casa de alfombras, quien solía viajar asiduamente a la ciudad de Punta del Este, donde tenía un departamento.
El empresario había viajado al Uruguay el último fin de semana con su auto para atender algunos negocios.
Tras el secuestro, los captores mantuvieron contacto telefónico con la familia de la víctima, a la cual le habían pedido el dinero. La familia les explicó a los secuestradores que no contaban con dólares pero que podían darle a cambio pesos. Y dieron detalles sobre cómo concretar el pago de la operación.
Ya era tarde
A las 22 del domingo, la familia intentó llamar nuevamente al celular al que debían comunicarse, pero estaba apagado. Y apenas un rato después los vecinos les avisaron a los bomberos que habían sentido una explosión y vieron prendiéndose fuego un auto Renault Mègane Scenic. En la parte trasera del vehículo estaba el cadáver calcinado del hombre. La víctima tenía dos disparos en el pecho, que habían sido efectuados a quemarropa. (TELAM)







