"Las pistolas eran de juguete”: un arquero de Tucumán Central habló sobre la polémica foto viral

Néstor Tonini explicó la foto viralizada y buscó bajarle el tono a la polémica. Aseguró que se trató de un festejo entre compañeros sin ninguna intención violenta ni mensaje fuera de lugar.

SE HIZO VIRAL. La foto del festejo rojo en el ómnibus de regreso dio vueltas al país futbolero. SE HIZO VIRAL. La foto del festejo "rojo" en el ómnibus de regreso dio vueltas al país futbolero.
Hace 1 Hs

Tucumán Central cumplió el domingo un objetivo crucial: venció 2-1, de visitante, a Boroquímica y se aseguró un lugar en la final de la Región Norte del Torneo Regional Federal Amateur. El “Rojo” definirá el pase al próximo cruce frente a Talleres de Perico, con el primer partido programado para este domingo en Villa Alem y la revancha, siete días después, en Jujuy.

Sin embargo, la clasificación deportiva se vio opacada por una imagen que se viralizó a través de las redes sociales. En la foto, tomada dentro del ómnibus durante el regreso del grupo a Tucumán, se observa a varios jugadores del plantel celebrando con bebidas alcohólicas y exhibiendo lo que aparentan ser armas de fuego. Entre quienes aparecen en la imagen se identifican Bruno Medina y Felipe Estrada, ambos sonriendo a la cámara con pistolas en las manos, y junto a Franco Flores, Carlos Cisneros, Franco Barrera, Damián Ovejero y Néstor Tonini, entre otros.

La publicación generó repercusión inmediata y abrió interrogantes, sobre todo por el contexto de violencia social que atraviesa al país y por el mensaje que podía interpretarse desde una imagen asociada al fútbol del interior.

Tonini intentó bajarle los decibeles a la cuestión

Ante la polémica, fue el propio Tonini, arquero suplente del equipo, quien salió públicamente a bajar los decibeles y aclarar la situación. “Son pistolas de juguete, de esas que lanzan balines de plástico”, explicó en diálogo con LA GACETA. Y agregó: “Se hizo algo muy grande por eso. Nosotros ni cuenta nos dimos en ese momento. Estábamos festejando, jugando y no nos dimos cuenta”, repitió.

El jugador insistió en que no existió ninguna intención de provocar ni de enviar un mensaje violento. “Los chicos son jodones. Llevaron esas pistolas para jugar y nos estábamos pegando entre nosotros. Hasta espuma de carnaval teníamos y nos íbamos tirando. Estábamos contentos celebrando la clasificación”, concluyó el arquero, dejando en claro que lo único que interesa por estas horas en Villa Alem es seguir mejorando de cara a la primera final.

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