PISTAS. Los investigadores rastrean mensajes en sus redes sociales para descubrir al potencial asesino de Antonella Álvarez. FOTO TOMADA DE FACEBOOK.COM

Antonella Álvarez tenía 25 años cuando fue hallada sin vida en un basural en Manantial Sur. Mientras que el Ministerio Público Fiscal investiga cuál pudo ser el móvil del crimen para seguir las pistas del posible asesino, su familia clama por justicia y convoca a una marcha mañana, desde las 19.30, en la plaza Independencia.
Érika era la tercera hija del matrimonio de Claudia y Marcelo Álvarez. Vivía junto a sus padres y sus dos hermanas menores, en una vivienda en la calle Eudoro Aráoz al 2.400, pero hacía pocos meses se había mudado a una casa a algunas cuadras del domicilio familiar.
La última vez que la vieron con vida fue el sábado 3 de enero, luego de compartir un asado. Durante los días posteriores habían seguido en contacto a través de WhatsApp.
El jueves se enteraron por medio de un grupo de Facebook que vecinos de Manantial Sur habían encontrado un cadáver en un basural. “Algo dentro mío me decía que se trataba de ella, así que le pedí a mi marido y a mi hija que fueran a ver de quién se trataba”, dijo Claudia.
Cuando Marcelo y Micaela llegaron al lugar, ubicado en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, les explicaron la situación, reconocieron el cadáver y confirmaron que se trataba de Antonella a partir de los tatuajes y de rasgos físicos de la joven.
El desgarrador mensaje del hermano de Antonella
Conmocionado por el asesinato de Antonella, su hermano Sergio, escribió un sentido mensaje en su perfil de Facebook: “Hermana mía, mí bebe bella, no sé cómo seguir sin vos. Te escribo porque ya no sé a quién hablarle cuando el dolor se vuelve insoportable. Pasan los días y no se va… al contrario, se hunde más hondo en mi pecho. Intento estar bien, lo intento de verdad, pero la calma me dura minutos y después vuelvo a caer en este vacío inmenso que dejaste”.
En el siguiente párrafo, el joven escribió que “nada alcanza, nada llena tu ausencia. Me duele despertarme sabiendo que no estás y me duele más dormirme con la esperanza imposible de verte en sueños. Te arrancaron de nosotros, y con vos se llevaron una parte de mí. No entiendo por qué, no entiendo cómo, solo sé que te extraño con un dolor que no tiene nombre. Si desde donde estás podés verme, dame una señal, dame un poco de tu fuerza”.
“Decime cómo seguir adelante sin vos, porque hay días en los que siento que no puedo más. Ayúdame a respirar cuando el pecho se cierra, ayúdame a levantarme cuando el alma se cae. No me sueltes ahora… quedate conmigo de la forma que puedas. Te prometo recordarte con amor, decir tu nombre, cuidar tu memoria y pedir justicia por vos. Pero hoy… hoy solo necesito sentir que todavía estás conmigo. Porque sin vos, hermana, el mundo se volvió demasiado pesado. Te amo. Y te voy a amar siempre”, cerró la carta para Antonella.







